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11 consejos para que niños y jóvenes no pierdan el hábito de estudio en verano 

¡Benditas vacaciones! Hemos estado todo el año esperándolas, y por fin, han llegado. Pero, en el caso de nuestros hijos, pueden llegar a ser incluso demasiado largas. Por ello, aunque lo hayan aprobado todo, conviene seguir algunas pequeñas pautas para que no se aburran demasiado y, además, que no pierdan el hábito de estudio. No se trata de forzarles, estamos en verano. Pero el descanso también puede ser compatible con alguna actividad. Además, queda poco más de un mes para septiembre y conviene que empiecen el curso con un mínimo de hábito de estudio y con algunos conceptos repasados. ¿Cómo motivarles para que quieran estudiar en vacaciones? A continuación, nuestros 11 consejos

1. Plantearlo como una negociación. 

Seguro que los niños piden cosas en verano: un juego nuevo, salir hasta tarde, ir al cine o a un concierto, unas deportivas nuevas… ¿Qué tal si lo aprovechamos? Podemos plantearles un pequeño intercambio: Una hora de estudio o lectura al día y trato hecho. No se trata de premiarles, sino de ofrecerles algo que ya pensábamos hacer como recompensa para que aprovechen el tiempo. Si tienen todo el día libre, una hora no les supondrá ningún esfuerzo. 

2. Establecer un horario. 

Todos sabemos lo importante que es organizarse para poder cumplir con los objetivos que nos hemos propuesto. A los niños, la gestión del tiempo les suele costar bastante, sobre todo porque tareas sencillas como hacerse la cama u ordenarse la habitación pueden ser eternas. Así que, ¿por qué no aprovechamos el verano para practicarlo? No se trata de establecer un horario estricto, pero sí enseñarles a organizarse para que vean que, si quieren, tienen tiempo para todo. 

 3. Preparar una zona de estudio confortable. 

¿Vuestro hijo no tiene un escritorio o zona de estudio? El verano puede ser un buen momento para prepararlo. Todos tenemos más tiempo libre para elegirlo con cuidado y equiparlo con todo lo necesario. Una buena luz directa sobre el papel, otra luz de ambiente, una silla adecuada, el material escolar necesario, un tablón de anuncios para colgar su horario y un calendario con las fechas importantes, etc. 

Aunque en verano la zona de estudio puede cambiar, porque nuestros horarios también son diferentes, ¡los niños están en casa por la mañana! Tal vez la cocina, el salón o el comedor resulten más fresquitos, tengan una mesa más grande o más luz natural. Si tenéis una terraza o un jardín también los podéis aprovechar. Eso sí, procurad que el lugar elegido sea tranquilo y silencioso. Si les dejáis por la mañana su espacio preparado para su ratito de estudio, lectura o actividad plástica, seguro que lo agradecerán. 

5. Planificar las materias que queremos repasar. 

Es importante saber qué queremos trabajar este verano y plasmarlo en un papel, que podemos colgar en nuestro tablón de anuncios. Podemos dedicar una semana (2-5 días) a las matemáticas, otra semana a la lectura y escritura, una tercera a repasar ciencia o historia, etc. 

6. Levantarse a una hora “razonable”. 

A la mayoría de nosotros nos gusta levantarnos tarde si no tenemos trabajo, también a los niños. Pero todos estaremos de acuerdo en que si nos levantamos a las 12 ya casi que hemos perdido medio día. Entre el desayuno y la comida apenas queda tiempo. Y, después de comer, tampoco apetece ponerse a estudiar. Por ello, levantarse antes de las 10 y establecer la hora de estudio antes de las 12 siempre será una buena idea. Todos estamos más frescos por la mañana y aprovechamos mejor el tiempo. Si a los niños les gusta dormir hasta tarde, podemos dejar que lo hagan el fin de semana. 

 7. Buscar formatos alternativos de aprendizaje. 

En la actualidad tenemos infinidad de recursos educativos que seguro que motivarán a vuestros hijos. En el caso de los más pequeños: ábacos, juegos de memoria, puzles, rompecabezas, juegos de preguntas y respuestas, etc. También podemos realizar actividades plásticas que les harán practicar su motricidad fina. Y para los más mayores, los podcasts, los juegos educativos, los vídeos tutoriales o los documentales sobre las materias más diversas pueden ser la mejor opción, tanto si se quiere repasar inglés, música, historia o naturaleza. 

Os recomendamos especialmente nuestro canal de YouTube, Helen Doron Song Club, donde encontraréis una amplia selección de temas musicales para niños y adolescentes, con temas propios subtitulados para aprender o repasar inglés de forma divertida. 

Y si tenéis hijos preadolescentes o adolescentes, también os aconsejamos los siguientes autores: 

La gata de Schrödinger, un canal de divulgación de la ciencia desde una perspectiva escéptica y con un toque de humor, 

QuantumFracture, sobre el universo, ciencia divertida con animaciones, 

Jaime Altozano, divulgador de música y tecnología musical,  

Ter, arquitecta que habla de arquitectura, arte, historia y temas diversos con un lenguaje muy accesible para los jóvenes y mucho humor, 

-y también Pascu y Rodri y sus divertidos vídeos “Destripando la Historia”, donde enseñan historia y mitología con canciones y animaciones fantásticas. 

8. Apuntarles a alguna academia o escuela de verano. 

Si vuestros hijos han suspendido alguna asignatura, seguro que habéis pensado en apuntarles a una escuela de verano para estudiar la asignatura en cuestión. Pero, aunque lo hayan aprobado todo, una academia o escuela de verano también puede ser una opción muy recomendable. No es necesario que sea estrictamente para “estudiar”, puede ser de inglés, musical, artística, o deportiva. La cuestión es que continúen teniendo un hábito, una clase, un profesor, unos compañeros y una responsabilidad. Además, seguro que les encanta. Incluso podéis negociar con ellos si quieren probar una semana deportiva, otra artística y otra para reforzar un idioma. Al final, en verano, lo que cuenta es que sea educativa y lúdica. Y, sobre todo, no lo planteéis como un castigo o una obligación. Se trata de que no se aburran demasiado, porque el verano puede ser muy largo, y los días también si no se tiene ninguna tarea o responsabilidad. 

Muchas de nuestras academias Helen Doron English también organizan Campamentos o Escuelas de Verano. Una opción fantástica para reforzar el idioma y también realizar otras actividades: manualidades, excursiones, piscina, baile, etc. 

 9. Animarles a visitar la biblioteca con amigos. 

Las bibliotecas pueden ser un espacio maravilloso para quedar con amigos. En la actualidad podemos encontrar bibliotecas con una gran variedad de material interesante para niños y jóvenes, desde cuentos y libros infantiles, hasta juegos, puzles, revistas o libros en formato electrónico. En algunos casos, las bibliotecas o los Ayuntamientos programan talleres o cuentacuentos en verano, que resultan una actividad fantástica para animales a leer y también pasar un buen rato con otros niños. 

10. A mediados de agosto, repasar los cuadernos del curso pasado. 

Una vez tengan ya el hábito de estudio, les podemos plantear que repasen los cuadernos del curso pasado. Primero los que ellos elijan, luego los de las asignaturas que les gustan menos. Se trata de que lleguen al colegio en septiembre con un mínimo de conocimientos, no completamente en blanco después de un largo verano de vacaciones. Esto será especialmente importante si vuestros hijos ya están en la ESO. 

11. Descansar y aprovechar el verano. 

La diversión y el descanso también son tareas importantes para realizar en vacaciones. Disfrutar de las actividades al aire libre, ir a la playa, de excursión, hacer algún viaje y jugar con los amigos serán fundamentales también para su rendimiento académico. Los niños no van a rendir más si no descansan lo suficiente o son demasiado sedentarios. 

¿Qué os han parecido nuestros consejos? Al final se trata de que nuestros nenes lleguen preparados para el nuevo curso en septiembre, pero también de que sientan que han aprovechado el verano, ¡y se han divertido un montón! Compaginar descanso y estudio es posible. 

¡Feliz verano a todos! 

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11 consejos para que niños y jóvenes no pierdan el hábito de estudio en verano 

¡Benditas vacaciones! Hemos estado todo el año esperándolas, y por fin, han llegado. Pero, en el caso de nuestros hijos, pueden llegar a ser incluso demasiado largas. Por ello, aunque lo hayan aprobado todo, conviene seguir algunas pequeñas pautas para que no se aburran demasiado y, además, que no pierdan el hábito de estudio. No se trata de forzarles, estamos en verano. Pero el descanso también puede ser compatible con alguna actividad. Además, queda poco más de un mes para septiembre y conviene que empiecen el curso con un mínimo de hábito de estudio y con algunos conceptos repasados. ¿Cómo motivarles para que quieran estudiar en vacaciones? A continuación, nuestros 11 consejos

1. Plantearlo como una negociación. 

Seguro que los niños piden cosas en verano: un juego nuevo, salir hasta tarde, ir al cine o a un concierto, unas deportivas nuevas… ¿Qué tal si lo aprovechamos? Podemos plantearles un pequeño intercambio: Una hora de estudio o lectura al día y trato hecho. No se trata de premiarles, sino de ofrecerles algo que ya pensábamos hacer como recompensa para que aprovechen el tiempo. Si tienen todo el día libre, una hora no les supondrá ningún esfuerzo. 

2. Establecer un horario. 

Todos sabemos lo importante que es organizarse para poder cumplir con los objetivos que nos hemos propuesto. A los niños, la gestión del tiempo les suele costar bastante, sobre todo porque tareas sencillas como hacerse la cama u ordenarse la habitación pueden ser eternas. Así que, ¿por qué no aprovechamos el verano para practicarlo? No se trata de establecer un horario estricto, pero sí enseñarles a organizarse para que vean que, si quieren, tienen tiempo para todo. 

 3. Preparar una zona de estudio confortable. 

¿Vuestro hijo no tiene un escritorio o zona de estudio? El verano puede ser un buen momento para prepararlo. Todos tenemos más tiempo libre para elegirlo con cuidado y equiparlo con todo lo necesario. Una buena luz directa sobre el papel, otra luz de ambiente, una silla adecuada, el material escolar necesario, un tablón de anuncios para colgar su horario y un calendario con las fechas importantes, etc. 

Aunque en verano la zona de estudio puede cambiar, porque nuestros horarios también son diferentes, ¡los niños están en casa por la mañana! Tal vez la cocina, el salón o el comedor resulten más fresquitos, tengan una mesa más grande o más luz natural. Si tenéis una terraza o un jardín también los podéis aprovechar. Eso sí, procurad que el lugar elegido sea tranquilo y silencioso. Si les dejáis por la mañana su espacio preparado para su ratito de estudio, lectura o actividad plástica, seguro que lo agradecerán. 

5. Planificar las materias que queremos repasar. 

Es importante saber qué queremos trabajar este verano y plasmarlo en un papel, que podemos colgar en nuestro tablón de anuncios. Podemos dedicar una semana (2-5 días) a las matemáticas, otra semana a la lectura y escritura, una tercera a repasar ciencia o historia, etc. 

6. Levantarse a una hora “razonable”. 

A la mayoría de nosotros nos gusta levantarnos tarde si no tenemos trabajo, también a los niños. Pero todos estaremos de acuerdo en que si nos levantamos a las 12 ya casi que hemos perdido medio día. Entre el desayuno y la comida apenas queda tiempo. Y, después de comer, tampoco apetece ponerse a estudiar. Por ello, levantarse antes de las 10 y establecer la hora de estudio antes de las 12 siempre será una buena idea. Todos estamos más frescos por la mañana y aprovechamos mejor el tiempo. Si a los niños les gusta dormir hasta tarde, podemos dejar que lo hagan el fin de semana. 

 7. Buscar formatos alternativos de aprendizaje. 

En la actualidad tenemos infinidad de recursos educativos que seguro que motivarán a vuestros hijos. En el caso de los más pequeños: ábacos, juegos de memoria, puzles, rompecabezas, juegos de preguntas y respuestas, etc. También podemos realizar actividades plásticas que les harán practicar su motricidad fina. Y para los más mayores, los podcasts, los juegos educativos, los vídeos tutoriales o los documentales sobre las materias más diversas pueden ser la mejor opción, tanto si se quiere repasar inglés, música, historia o naturaleza. 

Os recomendamos especialmente nuestro canal de YouTube, Helen Doron Song Club, donde encontraréis una amplia selección de temas musicales para niños y adolescentes, con temas propios subtitulados para aprender o repasar inglés de forma divertida. 

Y si tenéis hijos preadolescentes o adolescentes, también os aconsejamos los siguientes autores: 

La gata de Schrödinger, un canal de divulgación de la ciencia desde una perspectiva escéptica y con un toque de humor, 

QuantumFracture, sobre el universo, ciencia divertida con animaciones, 

Jaime Altozano, divulgador de música y tecnología musical,  

Ter, arquitecta que habla de arquitectura, arte, historia y temas diversos con un lenguaje muy accesible para los jóvenes y mucho humor, 

-y también Pascu y Rodri y sus divertidos vídeos “Destripando la Historia”, donde enseñan historia y mitología con canciones y animaciones fantásticas. 

8. Apuntarles a alguna academia o escuela de verano. 

Si vuestros hijos han suspendido alguna asignatura, seguro que habéis pensado en apuntarles a una escuela de verano para estudiar la asignatura en cuestión. Pero, aunque lo hayan aprobado todo, una academia o escuela de verano también puede ser una opción muy recomendable. No es necesario que sea estrictamente para “estudiar”, puede ser de inglés, musical, artística, o deportiva. La cuestión es que continúen teniendo un hábito, una clase, un profesor, unos compañeros y una responsabilidad. Además, seguro que les encanta. Incluso podéis negociar con ellos si quieren probar una semana deportiva, otra artística y otra para reforzar un idioma. Al final, en verano, lo que cuenta es que sea educativa y lúdica. Y, sobre todo, no lo planteéis como un castigo o una obligación. Se trata de que no se aburran demasiado, porque el verano puede ser muy largo, y los días también si no se tiene ninguna tarea o responsabilidad. 

Muchas de nuestras academias Helen Doron English también organizan Campamentos o Escuelas de Verano. Una opción fantástica para reforzar el idioma y también realizar otras actividades: manualidades, excursiones, piscina, baile, etc. 

 9. Animarles a visitar la biblioteca con amigos. 

Las bibliotecas pueden ser un espacio maravilloso para quedar con amigos. En la actualidad podemos encontrar bibliotecas con una gran variedad de material interesante para niños y jóvenes, desde cuentos y libros infantiles, hasta juegos, puzles, revistas o libros en formato electrónico. En algunos casos, las bibliotecas o los Ayuntamientos programan talleres o cuentacuentos en verano, que resultan una actividad fantástica para animales a leer y también pasar un buen rato con otros niños. 

10. A mediados de agosto, repasar los cuadernos del curso pasado. 

Una vez tengan ya el hábito de estudio, les podemos plantear que repasen los cuadernos del curso pasado. Primero los que ellos elijan, luego los de las asignaturas que les gustan menos. Se trata de que lleguen al colegio en septiembre con un mínimo de conocimientos, no completamente en blanco después de un largo verano de vacaciones. Esto será especialmente importante si vuestros hijos ya están en la ESO. 

11. Descansar y aprovechar el verano. 

La diversión y el descanso también son tareas importantes para realizar en vacaciones. Disfrutar de las actividades al aire libre, ir a la playa, de excursión, hacer algún viaje y jugar con los amigos serán fundamentales también para su rendimiento académico. Los niños no van a rendir más si no descansan lo suficiente o son demasiado sedentarios. 

¿Qué os han parecido nuestros consejos? Al final se trata de que nuestros nenes lleguen preparados para el nuevo curso en septiembre, pero también de que sientan que han aprovechado el verano, ¡y se han divertido un montón! Compaginar descanso y estudio es posible. 

¡Feliz verano a todos!