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Actividades divertidas y saludables para realizar con niños en invierno

Estamos en pleno invierno. Hace frío, llueve o nieva en muchas zonas de España y apetece estar en casa calentito, ¿o no? Ya han pasado las vacaciones de Navidad, las reuniones familiares y con amigos y estamos buscando planes para realizar con nuestros hijos, bien sea en casa o fuera de ella. Por ello, a continuación, os propondremos un conjunto de actividades divertidas y saludables para realizar con niños en invierno. Eso sí, con algunos consejos primero para que nos abriguemos correctamente y no nos resfriemos. ¡Y a disfrutar del invierno! 

Abrigados, pero no en exceso 

Una costumbre de muchas mamás o papás es abrigar a los niños en exceso. Aquello de pensar “tengo frío así que abrigo a mi hijo” es un clásico. Pero no siempre es positivo: los niños podrían sudar y luego ese sudor contribuir a que se enfríen. En general, los pediatras recomiendan que los niños menores de un año lleven una o dos prendas de ropa más que nosotros, porque los bebés se enfrían más rápidamente que los adultos, ya que su porcentaje de agua corporal es mayor y su sistema de termorregulación aún es inmaduro. Pero a partir del año, los niños deben abrigarse como los adultos. Debemos tener en cuenta la genética, es decir, si nosotros no solemos tener frío, muy probablemente nuestros hijos tampoco lo tendrán, y viceversa. 

Para abrigarse bien, lo ideal es vestirse con capas: prendas de algodón transpirables ajustadas primero, una prenda intermedia y otra más ancha y gruesa para finalizar. Esto en interior. Para salir a la calle, una buena chaqueta o abrigo serán suficientes. Cuidado con la lluvia o la nieve con viento: en estos casos, un chubasquero y un par de botas serán imprescindibles. En las zonas más frías, gorro, bufanda y guantes son también necesarios. Es conveniente, además, sobre todo en el caso de los niños pequeños, taparles la boca y la nariz para entibiar el aire que respiran, por ejemplo, cuando les llevamos al cole temprano por la mañana. Vienen de casa, donde estaban calentitos, y el cambio de temperatura puede ser demasiado brusco. Especial cuidado tendremos con las extremidades: unos buenos calcetines, guantes y un gorro bien calentito que cubra las orejas son prendas básicas para el invierno, sobre todo para los niños, pero también para los adultos. 

 Calentitos en casa, pero sin pasarse 

Si decidimos estar en casa, tendremos en cuenta que la temperatura ideal será de 20 a 22 grados. Para conseguirlo, lo mejor será tener un sistema de calefacción central o estufas eléctricas, que no resecan el aire ni contaminan el ambiente interior de nuestra vivienda. Tendremos en cuenta la temperatura de casa a la hora de abrigarnos para dormir. Si tenemos calefacción, no será recomendable dormir con un pijama polar, por ejemplo. 

Actividades al aire libre 

Si tenéis un niño y vivís en un lugar con nieve, estáis de enhorabuena. Pocas cosas hay más divertidas para los nenes que lanzarse bolas de nieve, hacer un muñeco, esquiar, hacer snowboard, deslizarse con sacos por una ladera o hacer ángeles en la nieve

Si no es así, muy probablemente tendremos una pista de hielo cerca de nuestro domicilio. O quizá en alguna ciudad cercana, que podríamos visitar el fin de semana. Patinar y también aprender a patinar pueden ser una de las actividades más inolvidables para toda la familia. 

Si vivís cerca de la playa, podéis sustituir la nieve por la arena. Acabaréis embadurnados, pero igualmente con una sonrisa después de hacer ángeles en la playa. Además, podréis perseguir a las gaviotas por la orilla. 

En invierno hay que ir con más cuidado con las excursiones a la montaña. Las bajas temperaturas pueden haber provocado heladas en algunas zonas, y el hielo en las superficies nos puede hacer resbalar y caer. 

Planes a cubierto con niños 

Si el fin de semana se presenta frío o con lluvia, una buena idea es echar un vistazo a los estrenos o espectáculos que tenemos cerca de casa. Más allá de los centros comerciales, pueden resultar muy entretenidos el cine, el teatro, las exposiciones o actividades lúdicas variadas o los cuentacuentos, que también son una opción genial para pasar una tarde agradable y a cubierto. Muchas bibliotecas ofrecen estas semanas actividades divertidas para los niños, que además les introducirán en el fantástico mundo de la lectura. Además, algunos de los estrenos de cine navideños todavía están en cartelera, y posiblemente sin las aglomeraciones de las vacaciones. 

Visitar museos pequeños, o una parte de ellos, o bien museos que estén concebidos para un público infantil, también es muy recomendable. Nunca es demasiado pronto para que nuestros hijos empiecen a apreciar y disfrutar de la cultura. 

Diversión en casa 

Si lo que buscamos después de una semana de trabajo y colegio es una tranquila jornada en casa, nada mejor que un buen “pyjama’s day” con nuestros hijos. En este caso, los planes también pueden ser muy diversos: desde preparar un desayuno o merienda especial, con productos de temporada, con chocolate, zumos o batidos de frutas etc., hasta hacer un bizcocho, un maratón de series, leer libros con temática invernal o elaborar manualidades de invierno. A continuación, os propondremos algunas manualidades geniales para pasar un divertido día de invierno en casa con los más pequeños. 

4 manualidades de invierno para realizar con niños 

1. Si no tenemos nieve cerca, hacer nieve casera puede ser una de las manualidades más divertidas. Sólo necesitamos un pañal y un poco de agua. En primer lugar, cortaremos el pañal y extraeremos el relleno, la parte que sirve para la absorción. Pondremos este relleno en un recipiente y le iremos añadiendo agua poco a poco, al mismo tiempo que vamos amasando. El resultado os va a sorprender: la nieve parece casi real. Incluso resbala, así que cuidado si lanzamos bolas al suelo. 

2. Simular la nieve con algodón también es una buena opción. Podemos pegar algodón en un papel, cartulina o cartón y hacer un árbol o una montaña nevados, o un muñeco de nieve. Sólo tenéis que dibujarlos primero. Si queréis hacer muchos muñecos de nieve, utilizar discos desmaquillantes puede ser una buena opción. Luego sólo tendremos que pegarles unos ojitos, gorro, nariz, botones o bufanda, que podremos recortar en gomaeva. Quedarán geniales. 

3. Si os gustan los muñecos de nieve, también podemos construir uno con un rollo de papel higiénico. Quedan muy divertidos con su carita y gorro de lana. No hace falta que el rollo esté entero. Incluso podría servir el cartón interior del rollo, pintándolo de blanco.   

4. Para trabajar la motricidad fina también resulta ideal elaborar una bandeja sensorial de hielo. Sólo necesitaremos un túper, agua y un muñequito de plástico pequeño. Pondremos primero el túper con agua cerrado en el congelador. Tendremos cuidado con no llenarlo demasiado, porque el agua al congelarse aumenta su tamaño. Cuando esté un poco granizado, sumergiremos al muñequito elegido por la mitad del túper. La protagonista de Frozen es ideal para esta actividad. Y cuando el hielo ya sea un bloque, ¡a rescatar a la princesa! O al dinosaurio, o al caballero. ¡A los niños les encantará! Recomendable llevar guantes de nieve. 

Al final de lo que se trata es de disfrutar con nuestros hijos también en invierno, ¡porque el tiempo pasa muy rápido! Esperemos que estos consejos os hayan gustado y, sobre todo, que os hagan pasar un buen rato con vuestros peques. ¡Hasta el próximo artículo, familias! 

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Actividades divertidas y saludables para realizar con niños en invierno

Estamos en pleno invierno. Hace frío, llueve o nieva en muchas zonas de España y apetece estar en casa calentito, ¿o no? Ya han pasado las vacaciones de Navidad, las reuniones familiares y con amigos y estamos buscando planes para realizar con nuestros hijos, bien sea en casa o fuera de ella. Por ello, a continuación, os propondremos un conjunto de actividades divertidas y saludables para realizar con niños en invierno. Eso sí, con algunos consejos primero para que nos abriguemos correctamente y no nos resfriemos. ¡Y a disfrutar del invierno! 

Abrigados, pero no en exceso 

Una costumbre de muchas mamás o papás es abrigar a los niños en exceso. Aquello de pensar “tengo frío así que abrigo a mi hijo” es un clásico. Pero no siempre es positivo: los niños podrían sudar y luego ese sudor contribuir a que se enfríen. En general, los pediatras recomiendan que los niños menores de un año lleven una o dos prendas de ropa más que nosotros, porque los bebés se enfrían más rápidamente que los adultos, ya que su porcentaje de agua corporal es mayor y su sistema de termorregulación aún es inmaduro. Pero a partir del año, los niños deben abrigarse como los adultos. Debemos tener en cuenta la genética, es decir, si nosotros no solemos tener frío, muy probablemente nuestros hijos tampoco lo tendrán, y viceversa. 

Para abrigarse bien, lo ideal es vestirse con capas: prendas de algodón transpirables ajustadas primero, una prenda intermedia y otra más ancha y gruesa para finalizar. Esto en interior. Para salir a la calle, una buena chaqueta o abrigo serán suficientes. Cuidado con la lluvia o la nieve con viento: en estos casos, un chubasquero y un par de botas serán imprescindibles. En las zonas más frías, gorro, bufanda y guantes son también necesarios. Es conveniente, además, sobre todo en el caso de los niños pequeños, taparles la boca y la nariz para entibiar el aire que respiran, por ejemplo, cuando les llevamos al cole temprano por la mañana. Vienen de casa, donde estaban calentitos, y el cambio de temperatura puede ser demasiado brusco. Especial cuidado tendremos con las extremidades: unos buenos calcetines, guantes y un gorro bien calentito que cubra las orejas son prendas básicas para el invierno, sobre todo para los niños, pero también para los adultos. 

 Calentitos en casa, pero sin pasarse 

Si decidimos estar en casa, tendremos en cuenta que la temperatura ideal será de 20 a 22 grados. Para conseguirlo, lo mejor será tener un sistema de calefacción central o estufas eléctricas, que no resecan el aire ni contaminan el ambiente interior de nuestra vivienda. Tendremos en cuenta la temperatura de casa a la hora de abrigarnos para dormir. Si tenemos calefacción, no será recomendable dormir con un pijama polar, por ejemplo. 

Actividades al aire libre 

Si tenéis un niño y vivís en un lugar con nieve, estáis de enhorabuena. Pocas cosas hay más divertidas para los nenes que lanzarse bolas de nieve, hacer un muñeco, esquiar, hacer snowboard, deslizarse con sacos por una ladera o hacer ángeles en la nieve

Si no es así, muy probablemente tendremos una pista de hielo cerca de nuestro domicilio. O quizá en alguna ciudad cercana, que podríamos visitar el fin de semana. Patinar y también aprender a patinar pueden ser una de las actividades más inolvidables para toda la familia. 

Si vivís cerca de la playa, podéis sustituir la nieve por la arena. Acabaréis embadurnados, pero igualmente con una sonrisa después de hacer ángeles en la playa. Además, podréis perseguir a las gaviotas por la orilla. 

En invierno hay que ir con más cuidado con las excursiones a la montaña. Las bajas temperaturas pueden haber provocado heladas en algunas zonas, y el hielo en las superficies nos puede hacer resbalar y caer. 

Planes a cubierto con niños 

Si el fin de semana se presenta frío o con lluvia, una buena idea es echar un vistazo a los estrenos o espectáculos que tenemos cerca de casa. Más allá de los centros comerciales, pueden resultar muy entretenidos el cine, el teatro, las exposiciones o actividades lúdicas variadas o los cuentacuentos, que también son una opción genial para pasar una tarde agradable y a cubierto. Muchas bibliotecas ofrecen estas semanas actividades divertidas para los niños, que además les introducirán en el fantástico mundo de la lectura. Además, algunos de los estrenos de cine navideños todavía están en cartelera, y posiblemente sin las aglomeraciones de las vacaciones. 

Visitar museos pequeños, o una parte de ellos, o bien museos que estén concebidos para un público infantil, también es muy recomendable. Nunca es demasiado pronto para que nuestros hijos empiecen a apreciar y disfrutar de la cultura. 

Diversión en casa 

Si lo que buscamos después de una semana de trabajo y colegio es una tranquila jornada en casa, nada mejor que un buen “pyjama’s day” con nuestros hijos. En este caso, los planes también pueden ser muy diversos: desde preparar un desayuno o merienda especial, con productos de temporada, con chocolate, zumos o batidos de frutas etc., hasta hacer un bizcocho, un maratón de series, leer libros con temática invernal o elaborar manualidades de invierno. A continuación, os propondremos algunas manualidades geniales para pasar un divertido día de invierno en casa con los más pequeños. 

4 manualidades de invierno para realizar con niños 

1. Si no tenemos nieve cerca, hacer nieve casera puede ser una de las manualidades más divertidas. Sólo necesitamos un pañal y un poco de agua. En primer lugar, cortaremos el pañal y extraeremos el relleno, la parte que sirve para la absorción. Pondremos este relleno en un recipiente y le iremos añadiendo agua poco a poco, al mismo tiempo que vamos amasando. El resultado os va a sorprender: la nieve parece casi real. Incluso resbala, así que cuidado si lanzamos bolas al suelo. 

2. Simular la nieve con algodón también es una buena opción. Podemos pegar algodón en un papel, cartulina o cartón y hacer un árbol o una montaña nevados, o un muñeco de nieve. Sólo tenéis que dibujarlos primero. Si queréis hacer muchos muñecos de nieve, utilizar discos desmaquillantes puede ser una buena opción. Luego sólo tendremos que pegarles unos ojitos, gorro, nariz, botones o bufanda, que podremos recortar en gomaeva. Quedarán geniales. 

3. Si os gustan los muñecos de nieve, también podemos construir uno con un rollo de papel higiénico. Quedan muy divertidos con su carita y gorro de lana. No hace falta que el rollo esté entero. Incluso podría servir el cartón interior del rollo, pintándolo de blanco.   

4. Para trabajar la motricidad fina también resulta ideal elaborar una bandeja sensorial de hielo. Sólo necesitaremos un túper, agua y un muñequito de plástico pequeño. Pondremos primero el túper con agua cerrado en el congelador. Tendremos cuidado con no llenarlo demasiado, porque el agua al congelarse aumenta su tamaño. Cuando esté un poco granizado, sumergiremos al muñequito elegido por la mitad del túper. La protagonista de Frozen es ideal para esta actividad. Y cuando el hielo ya sea un bloque, ¡a rescatar a la princesa! O al dinosaurio, o al caballero. ¡A los niños les encantará! Recomendable llevar guantes de nieve. 

Al final de lo que se trata es de disfrutar con nuestros hijos también en invierno, ¡porque el tiempo pasa muy rápido! Esperemos que estos consejos os hayan gustado y, sobre todo, que os hagan pasar un buen rato con vuestros peques. ¡Hasta el próximo artículo, familias!