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¿Cómo afecta la nutrición al desarrollo cerebral y al aprendizaje de sus hijos?

helen-dorons-blog

Nos complace anunciar una serie de artículos en este blog y la oportunidad de aprender directamente de la educadora y científica lingüística Helen Doron. Lleva 30 años dedicándose a la enseñanza de niños. Es la fundadora y CEO de Helen Doron Educational Group y la creadora de una metodología única para la enseñanza de Inglés, matemáticas, fitness y desarrollo infantil a través de sus originales y revolucionarios materiales de enseñanza.

La pregunta de la semana: ¿Cómo afecta la nutrición al desarrollo cerebral y al aprendizaje?

Helen responde: Obvio, ¿no? Decir que una dieta equilibrada es esencial para el correcto desarrollo del niño parece suficientemente obvio. Sin embargo, muchos padres, de todas partes del mundo, no se preocupan lo suficiente por el coeficiente intelectual, coeficiente emocional y desarrollo motor al no proporcionarles la alimentación correcta a sus hijos (incluso pudiendo permitírselo). Resulta paradójico que muchos niños de países desarrollados se encuentren en situación de desnutrición por falta de una correcta alimentación basada en un dieta rica en azúcar, sal, grasas malas y comida rápida.

Una dieta rica en nutrientes es esencial para el correcto desarrollo de la función cerebral del niño. Un reciente estudio publicado en la Revista de Epidemiología y Salud Comunitaria observó los patrones alimenticios de alrededor de 4.000 niños desde su nacimiento hasta los ocho años de edad. El estudio muestra que los niños pequeños que toman una dieta rica en nutrientes incluyendo en ella gran cantidad de frutas y verduras alcanzan un mayor coeficiente intelectual que aquellos que consumen alimentos procesados altos en grasas y azúcar. La comida que los niños pequeños toman tiene un importante efecto a largo plazo en su función cerebral.

La alimentación juega un papel importante en el desarrollo cerebral durante todas las etapas de la infancia. El cerebro crece más rápidamente en los primeros años de vida, y continúa su desarrollo en la adolescencia. Por eso es importante que los niños de todas las edad consuman una dieta rica en nutrientes que garantice su correcto desarrollo cerebral.

Comenzar con la lactancia

Durante la lactancia las madres que eligen un dieta rica en nutrients ya están aportando esos nutrientes a sus hijos, contribuyendo al desarrollo congnitivo y a la salud en general de sus hijos. De hecho, las madres que cuidan su alimentación, que realizan ejercicio físico y se preocupan de su bienestar están garantizan el mejor comienzo en la vida para sus bebés.

Los niños cuya lactancia dura al menos seis meses presentan un mayor Coeficiente Intelectual que el resto. Una dieta basada en gran proporción en la leche materna también está relacionada con un mayor volumen cerebral en la adolescencia. Esto es debido al DHA (ácido docohexaenoico) que contiene la leche materna, ya que el DHA es el principal componente de las membranas de las células cerebrales. La leche materna no es sólo una importante fuente de DHA, sino que proporciona otros nutrientes esencial para el desarrollo cerebral, y mejora el sistema inmune, el respiratorio y la salud en la infancia en general.

Tras la introducción de alimentos sólidos, un mayor consumo de frutas y verduras se asocia con un mayor coeficiente intelectual y mejores habilidades de la memoria cuando los niños llegan a los 4 años de edad. En los niños en edad escolar, la deficiencia de vitamina y minerales, así como el aumento de la ingesta de colesterol está ligado a la disminución de la inteligencia y al bajo rendimiento académico.

Comer el arcoiris

Como regla general podemos utilizar la recomendación de “cinco a nueve” piezas de frutas y verdura al día. Esto significa que los niños deben comer de cinco a nueve porciones de frutas y verduras todos los días. Si se llena la mitad del plato de su hijo con las verduras, por ejemplo, esto les ayudará a consumir la cantidad correcta. Use frutas como snacks en lugar de dulces o galletas. Esto evitará desarrollar resistencia a la insulina. Los niños pueden preferir las frutas a las verduras debido al azúcar fructosa que contienen, pero no renuncie a las verduras. Cuanto más, mejor y más colores incluya mejor, ya que cada color de los alimentos ofrece una amplia gama de vitaminas, minerales y fitonutrientes.

Antioxidantes para el potencial cerebral

Los niños que comen una dieta rica en nutrientes están proporcionando a sus cerebros un apoyo antioxidante suplementario. El cerebro utiliza más oxígeno y produce más energía que cualquier parte del cuerpo, y por lo tanto es altamente susceptible al estrés oxidativo. El estrés oxidativo es la inflamación causada por los radicales libres no controlados. Los radicales libres pueden propagarse por toda la célula, dañando la célula e incluso conducir a la muerte celular.

Las células tienen sus propias enzimas de defensa antioxidante para procesar los radicales libres, pero no son 100% eficaz por lo que debemos utilizar los antioxidantes dietéticos para procesar el resto. uno de los principales mecanismos de envejecimiento del cerebro se debe a la alteración de las defensas antioxidantes del cerebro, relacionada también con enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer. Una dieta rica sana, antioxidante es especialmente beneficiosa para el cerebro y es probable que exista relación entre el consumo de alimentos de origen vegetal y las altas puntuaciones de coeficiente intelectual.

Ácidos grasos Omega-3. Las grasas “buenas”

Los ácidos grasos Omega-3 son grasas saludables que su cuerpo requiere de los alimentos que consume. Estas grasas se encuentran en un número de frutos secos, semillas y verduras. La Universidad de Maryland Medical Center señala que los ácidos grasos omega-3 están muy concentrados en el cerebro; esto quiere decir que son importantes para una función cognitiva y de memoria saludable, así como para el comportamiento. Estas grasas también son esenciales para el desarrollo cerebral, el crecimiento y la función. Es importante que las mujeres embarazadas reciban suficientes cantidades de ácidos grasos omega-3 a través de la dieta para el correcto desarrollo del nervio y la visión del bebé.

¿Por qué decir NO al azúcar refinado?

Un exceso de azúcar refinada puede conducir a la resistencia a la insulina. Esto significa que el cuerpo no es capaz de utilizar de manera eficiente la hormona insulina para el transporte de azúcar o glucosa de la sangre a los tejidos en los que se puede convertir en energía. La resistencia a la insulina puede dar producir un daño en las células cerebrales. Esto se debe a que el cerebro requiere de grandes cantidades de glucosa para funcionar y queda privado de nutrientes si el cuerpo no puede utilizar la insulina adecuadamente. Comer carbohidratos más complejos, como cereales integrales, verduras, legumbres y frutas en lugar de alimentos con azúcar o almidón procesados puede ayudar a equilibrar los niveles de azúcar en la sangre.

Un exceso de azúcar refinada puede conducir a la resistencia a la insulina. Esto significa que el cuerpo no es capaz de utilizar de manera eficiente la hormona insulina para el transporte de azúcar o glucosa de la sangre a los tejidos en los que se puede convertir en energía. La resistencia a la insulina puede dar producir un daño en las células cerebrales. Esto se debe a que el cerebro requiere de grandes cantidades de glucosa para funcionar y queda privado de nutrientes si el cuerpo no puede utilizar la insulina adecuadamente. Comer carbohidratos más complejos, como cereales integrales, verduras, legumbres y frutas en lugar de alimentos con azúcar o almidón procesados puede ayudar a equilibrar los niveles de azúcar en la sangre.

Alimentar el Cerebro para la Vida

La nutrición e hidratación marcan una diferencia; son parte de una base para el aprendizaje saludable. Nuestros niños necesitan todos los componentes básicos de una buena nutrición: proteínas, carbohidratos y grasas. Cómo ayudar a nuestros hijos a tomar decisiones más saludables es una parte esencial de su educación y bienestar; ellos estarán más atentos, y podrán disfrutar de aprendizaje. Los alimentos saludables impulsarán el cerebro y los hidratos de carbono simples y alimentos refinados causarán subidas de azúcar, falta de atención y concentración.

Sea un modelo para ellos

Sus hijos los ven a como sus modelos a seguir. Es inútil regañar por no comer verduras si usted se alimenta de comida chatarra. Haga que se involucren en la preparación de las comidas con usted. El sentido físico es tan importante como el sabor cuando se trata de niños pequeños – para ellos un alimento puede no sólo tener buen sabor, pero se siente bien así. Introduzca nuevos alimentos gradualmente y trate de no ser demasiado rígido, esto sólo añadirá tensión a la hora de comer en la que realmente queremos que tengan una experiencia positiva.

Sus hijos los ven a como sus modelos a seguir. Es inútil regañar por no comer verduras si usted se alimenta de comida chatarra. Haga que se involucren en la preparación de las comidas con usted. El sentido físico es tan importante como el sabor cuando se trata de niños pequeños – para ellos un alimento puede no sólo tener buen sabor, pero se siente bien así. Introduzca nuevos alimentos gradualmente y trate de no ser demasiado rígido, esto sólo añadirá tensión a la hora de comer en la que realmente queremos que tengan una experiencia positiva.

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¿Cómo afecta la nutrición al desarrollo cerebral y al aprendizaje de sus hijos?

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Nos complace anunciar una serie de artículos en este blog y la oportunidad de aprender directamente de la educadora y científica lingüística Helen Doron. Lleva 30 años dedicándose a la enseñanza de niños. Es la fundadora y CEO de Helen Doron Educational Group y la creadora de una metodología única para la enseñanza de Inglés, matemáticas, fitness y desarrollo infantil a través de sus originales y revolucionarios materiales de enseñanza.

La pregunta de la semana: ¿Cómo afecta la nutrición al desarrollo cerebral y al aprendizaje?

Helen responde: Obvio, ¿no? Decir que una dieta equilibrada es esencial para el correcto desarrollo del niño parece suficientemente obvio. Sin embargo, muchos padres, de todas partes del mundo, no se preocupan lo suficiente por el coeficiente intelectual, coeficiente emocional y desarrollo motor al no proporcionarles la alimentación correcta a sus hijos (incluso pudiendo permitírselo). Resulta paradójico que muchos niños de países desarrollados se encuentren en situación de desnutrición por falta de una correcta alimentación basada en un dieta rica en azúcar, sal, grasas malas y comida rápida.

Una dieta rica en nutrientes es esencial para el correcto desarrollo de la función cerebral del niño. Un reciente estudio publicado en la Revista de Epidemiología y Salud Comunitaria observó los patrones alimenticios de alrededor de 4.000 niños desde su nacimiento hasta los ocho años de edad. El estudio muestra que los niños pequeños que toman una dieta rica en nutrientes incluyendo en ella gran cantidad de frutas y verduras alcanzan un mayor coeficiente intelectual que aquellos que consumen alimentos procesados altos en grasas y azúcar. La comida que los niños pequeños toman tiene un importante efecto a largo plazo en su función cerebral.

La alimentación juega un papel importante en el desarrollo cerebral durante todas las etapas de la infancia. El cerebro crece más rápidamente en los primeros años de vida, y continúa su desarrollo en la adolescencia. Por eso es importante que los niños de todas las edad consuman una dieta rica en nutrientes que garantice su correcto desarrollo cerebral.

Comenzar con la lactancia

Durante la lactancia las madres que eligen un dieta rica en nutrients ya están aportando esos nutrientes a sus hijos, contribuyendo al desarrollo congnitivo y a la salud en general de sus hijos. De hecho, las madres que cuidan su alimentación, que realizan ejercicio físico y se preocupan de su bienestar están garantizan el mejor comienzo en la vida para sus bebés.

Los niños cuya lactancia dura al menos seis meses presentan un mayor Coeficiente Intelectual que el resto. Una dieta basada en gran proporción en la leche materna también está relacionada con un mayor volumen cerebral en la adolescencia. Esto es debido al DHA (ácido docohexaenoico) que contiene la leche materna, ya que el DHA es el principal componente de las membranas de las células cerebrales. La leche materna no es sólo una importante fuente de DHA, sino que proporciona otros nutrientes esencial para el desarrollo cerebral, y mejora el sistema inmune, el respiratorio y la salud en la infancia en general.

Tras la introducción de alimentos sólidos, un mayor consumo de frutas y verduras se asocia con un mayor coeficiente intelectual y mejores habilidades de la memoria cuando los niños llegan a los 4 años de edad. En los niños en edad escolar, la deficiencia de vitamina y minerales, así como el aumento de la ingesta de colesterol está ligado a la disminución de la inteligencia y al bajo rendimiento académico.

Comer el arcoiris

Como regla general podemos utilizar la recomendación de “cinco a nueve” piezas de frutas y verdura al día. Esto significa que los niños deben comer de cinco a nueve porciones de frutas y verduras todos los días. Si se llena la mitad del plato de su hijo con las verduras, por ejemplo, esto les ayudará a consumir la cantidad correcta. Use frutas como snacks en lugar de dulces o galletas. Esto evitará desarrollar resistencia a la insulina. Los niños pueden preferir las frutas a las verduras debido al azúcar fructosa que contienen, pero no renuncie a las verduras. Cuanto más, mejor y más colores incluya mejor, ya que cada color de los alimentos ofrece una amplia gama de vitaminas, minerales y fitonutrientes.

Antioxidantes para el potencial cerebral

Los niños que comen una dieta rica en nutrientes están proporcionando a sus cerebros un apoyo antioxidante suplementario. El cerebro utiliza más oxígeno y produce más energía que cualquier parte del cuerpo, y por lo tanto es altamente susceptible al estrés oxidativo. El estrés oxidativo es la inflamación causada por los radicales libres no controlados. Los radicales libres pueden propagarse por toda la célula, dañando la célula e incluso conducir a la muerte celular.

Las células tienen sus propias enzimas de defensa antioxidante para procesar los radicales libres, pero no son 100% eficaz por lo que debemos utilizar los antioxidantes dietéticos para procesar el resto. uno de los principales mecanismos de envejecimiento del cerebro se debe a la alteración de las defensas antioxidantes del cerebro, relacionada también con enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer. Una dieta rica sana, antioxidante es especialmente beneficiosa para el cerebro y es probable que exista relación entre el consumo de alimentos de origen vegetal y las altas puntuaciones de coeficiente intelectual.

Ácidos grasos Omega-3. Las grasas “buenas”

Los ácidos grasos Omega-3 son grasas saludables que su cuerpo requiere de los alimentos que consume. Estas grasas se encuentran en un número de frutos secos, semillas y verduras. La Universidad de Maryland Medical Center señala que los ácidos grasos omega-3 están muy concentrados en el cerebro; esto quiere decir que son importantes para una función cognitiva y de memoria saludable, así como para el comportamiento. Estas grasas también son esenciales para el desarrollo cerebral, el crecimiento y la función. Es importante que las mujeres embarazadas reciban suficientes cantidades de ácidos grasos omega-3 a través de la dieta para el correcto desarrollo del nervio y la visión del bebé.

¿Por qué decir NO al azúcar refinado?

Un exceso de azúcar refinada puede conducir a la resistencia a la insulina. Esto significa que el cuerpo no es capaz de utilizar de manera eficiente la hormona insulina para el transporte de azúcar o glucosa de la sangre a los tejidos en los que se puede convertir en energía. La resistencia a la insulina puede dar producir un daño en las células cerebrales. Esto se debe a que el cerebro requiere de grandes cantidades de glucosa para funcionar y queda privado de nutrientes si el cuerpo no puede utilizar la insulina adecuadamente. Comer carbohidratos más complejos, como cereales integrales, verduras, legumbres y frutas en lugar de alimentos con azúcar o almidón procesados puede ayudar a equilibrar los niveles de azúcar en la sangre.

Un exceso de azúcar refinada puede conducir a la resistencia a la insulina. Esto significa que el cuerpo no es capaz de utilizar de manera eficiente la hormona insulina para el transporte de azúcar o glucosa de la sangre a los tejidos en los que se puede convertir en energía. La resistencia a la insulina puede dar producir un daño en las células cerebrales. Esto se debe a que el cerebro requiere de grandes cantidades de glucosa para funcionar y queda privado de nutrientes si el cuerpo no puede utilizar la insulina adecuadamente. Comer carbohidratos más complejos, como cereales integrales, verduras, legumbres y frutas en lugar de alimentos con azúcar o almidón procesados puede ayudar a equilibrar los niveles de azúcar en la sangre.

Alimentar el Cerebro para la Vida

La nutrición e hidratación marcan una diferencia; son parte de una base para el aprendizaje saludable. Nuestros niños necesitan todos los componentes básicos de una buena nutrición: proteínas, carbohidratos y grasas. Cómo ayudar a nuestros hijos a tomar decisiones más saludables es una parte esencial de su educación y bienestar; ellos estarán más atentos, y podrán disfrutar de aprendizaje. Los alimentos saludables impulsarán el cerebro y los hidratos de carbono simples y alimentos refinados causarán subidas de azúcar, falta de atención y concentración.

Sea un modelo para ellos

Sus hijos los ven a como sus modelos a seguir. Es inútil regañar por no comer verduras si usted se alimenta de comida chatarra. Haga que se involucren en la preparación de las comidas con usted. El sentido físico es tan importante como el sabor cuando se trata de niños pequeños – para ellos un alimento puede no sólo tener buen sabor, pero se siente bien así. Introduzca nuevos alimentos gradualmente y trate de no ser demasiado rígido, esto sólo añadirá tensión a la hora de comer en la que realmente queremos que tengan una experiencia positiva.

Sus hijos los ven a como sus modelos a seguir. Es inútil regañar por no comer verduras si usted se alimenta de comida chatarra. Haga que se involucren en la preparación de las comidas con usted. El sentido físico es tan importante como el sabor cuando se trata de niños pequeños – para ellos un alimento puede no sólo tener buen sabor, pero se siente bien así. Introduzca nuevos alimentos gradualmente y trate de no ser demasiado rígido, esto sólo añadirá tensión a la hora de comer en la que realmente queremos que tengan una experiencia positiva.