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Cómo conseguir que nuestros hijos sean bilingües o multilingües

En España existen comunidades autónomas donde los niños son bilingües sin ningún problema. Desde que nacen, están continuamente expuestos a dos lenguas y ello no supone ninguna dificultad para que hablen correctamente ninguna de ellas. Al contrario, su vocabulario y capacidad de comunicación a menudo mejoran. Por ello, en este post os queremos hablar de cómo conseguir que nuestros hijos puedan añadir a sus lenguas el inglés casi como si vivieran en un país angloparlante. Estos son nuestros consejos:

1. No únicamente exponerlos a la lengua, sino intentar que la utilicen.

Aprender una lengua no es algo automático. No por hablar nosotros una lengua, nuestros hijos la hablarán también. Está muy bien ponerles la tele en inglés, o regalarles audiolibros en inglés. Aun así es probable que nos encontremos con niños bilingües pasivos, que entiendan el idioma pero que les resulte difícil hablarlo. Por ello, debemos encontrar maneras para que lo usen, lo hablen, y, cuando vayan creciendo, también que lo escriban. Los niños necesitan interacción humana para aprender una lengua.

2. Proporcionarles juguetes que les animen a hablar en inglés.

Tampoco nos debemos gastar una fortuna en juguetes caros: muñecos que hablen en inglés, juegos de memoria con las palabras escritas en inglés, aplicaciones y juegos en inglés y también pizarras o cuentos bilingües pueden ser una opción excelente.

3. No estar continuamente corrigiendo.

No cortarles cuando están hablando. Al final, cuando acaben, les podemos decir las palabras que han dicho mal o en otro idioma, y proporcionarles el vocabulario que deberían haber empleado. Pero sólo cuando hayan terminado su exposición. Así les ayudaremos a ser más fluidos, les animaremos a seguir practicando y no minaremos su autoestima. Además, hay que saber diferenciar entre los errores importantes y los que se pueden dejar pasar, para no abrumarles con la cantidad de fallos que han tenido.

4. Ser constantes.

Si tenemos un objetivo y una estrategia lingüística, debemos aplicarla siempre. Aprender una lengua es un viaje y ser paciente es fundamental: hablar, leer y jugar con nuestros hijos serán imprescindibles para conseguir el éxito. No hay que olvidar que la práctica hace al maestro.

5. No pensar que llegamos tarde.

Es cierto que en las lenguas, “the earlier, the better”, cuanto antes, mejor. Por ello, los niños más pequeños las asimilan más rápidamente. Pero también es verdad que cualquier edad es buena para aprender, ¡incluso los adultos podemos aprender! Así que si quieres que tu hijo sea bilingüe o multilingüe, ponte a ello.

6. No hacer caso de los comentarios o consejos negativos.

Siempre habrá gente que opine que no se puede conseguir o que resulta inútil, pero la experiencia nos ha demostrado lo contrario. Hay muchos mitos y conceptos erróneos en la crianza de niños bilingües, por ello es mejor centrarse en los aspectos positivos y en los motivos que tenemos para querer que nuestro hijo pueda hablar diferentes lenguas con fluidez.

7. No rendirse.

Todo lo que vale la pena merece un esfuerzo, y la crianza de los niños no podía ser diferente. Los niños tampoco lo aprenden todo de la noche a la mañana. Lo importante es comunicarnos con nuestros hijos, hablar con ellos continuamente. Sólamente así y siendo comprensivos, conseguiremos resultados.

8. Buscar apoyo externo.

Tener personas que piensan como nosotros y que nos pueden ayudar siempre es fundamental, sobre todo en momentos de cansancio o desánimo. Llevarles a una escuela que apueste por el bilingüismo o reunirse con un grupo de padres con los mismos objetivos siempre será positivo.

En nuestras academias Helen Doron English apostamos por enseñar el inglés como lengua extranjera a los niños desde bebés, sin esfuerzo y de forma natural, como aprenden su lengua materna. Utilizamos los juegos y el refuerzo positivo, para conseguir no sólo que aprendan inglés, sino que lo disfruten y se animen a practicarlo. Más de 35 años de experiencia internacional confirman el éxito de nuestro método único de aprendizaje, consiguiendo niños bilingües o multilingües, capaces de expresarse en inglés de forma fluida y con un gran conocimiento del idioma y la cultura inglesa.

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Cómo conseguir que nuestros hijos sean bilingües o multilingües

En España existen comunidades autónomas donde los niños son bilingües sin ningún problema. Desde que nacen, están continuamente expuestos a dos lenguas y ello no supone ninguna dificultad para que hablen correctamente ninguna de ellas. Al contrario, su vocabulario y capacidad de comunicación a menudo mejoran. Por ello, en este post os queremos hablar de cómo conseguir que nuestros hijos puedan añadir a sus lenguas el inglés casi como si vivieran en un país angloparlante. Estos son nuestros consejos:

1. No únicamente exponerlos a la lengua, sino intentar que la utilicen.

Aprender una lengua no es algo automático. No por hablar nosotros una lengua, nuestros hijos la hablarán también. Está muy bien ponerles la tele en inglés, o regalarles audiolibros en inglés. Aun así es probable que nos encontremos con niños bilingües pasivos, que entiendan el idioma pero que les resulte difícil hablarlo. Por ello, debemos encontrar maneras para que lo usen, lo hablen, y, cuando vayan creciendo, también que lo escriban. Los niños necesitan interacción humana para aprender una lengua.

2. Proporcionarles juguetes que les animen a hablar en inglés.

Tampoco nos debemos gastar una fortuna en juguetes caros: muñecos que hablen en inglés, juegos de memoria con las palabras escritas en inglés, aplicaciones y juegos en inglés y también pizarras o cuentos bilingües pueden ser una opción excelente.

3. No estar continuamente corrigiendo.

No cortarles cuando están hablando. Al final, cuando acaben, les podemos decir las palabras que han dicho mal o en otro idioma, y proporcionarles el vocabulario que deberían haber empleado. Pero sólo cuando hayan terminado su exposición. Así les ayudaremos a ser más fluidos, les animaremos a seguir practicando y no minaremos su autoestima. Además, hay que saber diferenciar entre los errores importantes y los que se pueden dejar pasar, para no abrumarles con la cantidad de fallos que han tenido.

4. Ser constantes.

Si tenemos un objetivo y una estrategia lingüística, debemos aplicarla siempre. Aprender una lengua es un viaje y ser paciente es fundamental: hablar, leer y jugar con nuestros hijos serán imprescindibles para conseguir el éxito. No hay que olvidar que la práctica hace al maestro.

5. No pensar que llegamos tarde.

Es cierto que en las lenguas, “the earlier, the better”, cuanto antes, mejor. Por ello, los niños más pequeños las asimilan más rápidamente. Pero también es verdad que cualquier edad es buena para aprender, ¡incluso los adultos podemos aprender! Así que si quieres que tu hijo sea bilingüe o multilingüe, ponte a ello.

6. No hacer caso de los comentarios o consejos negativos.

Siempre habrá gente que opine que no se puede conseguir o que resulta inútil, pero la experiencia nos ha demostrado lo contrario. Hay muchos mitos y conceptos erróneos en la crianza de niños bilingües, por ello es mejor centrarse en los aspectos positivos y en los motivos que tenemos para querer que nuestro hijo pueda hablar diferentes lenguas con fluidez.

7. No rendirse.

Todo lo que vale la pena merece un esfuerzo, y la crianza de los niños no podía ser diferente. Los niños tampoco lo aprenden todo de la noche a la mañana. Lo importante es comunicarnos con nuestros hijos, hablar con ellos continuamente. Sólamente así y siendo comprensivos, conseguiremos resultados.

8. Buscar apoyo externo.

Tener personas que piensan como nosotros y que nos pueden ayudar siempre es fundamental, sobre todo en momentos de cansancio o desánimo. Llevarles a una escuela que apueste por el bilingüismo o reunirse con un grupo de padres con los mismos objetivos siempre será positivo.

En nuestras academias Helen Doron English apostamos por enseñar el inglés como lengua extranjera a los niños desde bebés, sin esfuerzo y de forma natural, como aprenden su lengua materna. Utilizamos los juegos y el refuerzo positivo, para conseguir no sólo que aprendan inglés, sino que lo disfruten y se animen a practicarlo. Más de 35 años de experiencia internacional confirman el éxito de nuestro método único de aprendizaje, consiguiendo niños bilingües o multilingües, capaces de expresarse en inglés de forma fluida y con un gran conocimiento del idioma y la cultura inglesa.