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Consejos para la llegada de un segundo hijo a la familia

¿Estás embarazada de nuevo? ¿Vas a ser padre por segunda vez? Si es vuestro caso, ¡felicidades! Vuestro hijo/a tendrá un hermanito/a y eso será fantástico. También vosotros tenéis experiencia y estáis más preparados. Os dejamos algunos consejos para ayudaros en esta tarea tan maravillosa y a la vez difícil, de ser padres por segunda vez.


1. ¿Todo será más fácil con un segundo hijo? 

Cuando se tiene un hijo por primera vez, tal vez todo sean dudas y preocupaciones. Una vez ya hemos sido padres o madres, nos damos cuenta de que hay días más complicados que otros, pero que en general siempre estamos aprendiendo. Por ello, si decidimos ser padres por segunda vez, podemos suponer que ya conocemos parte del camino. Esto puede ser cierto, pero tampoco nos podemos confiar demasiado puesto que cada niño es diferente.

2. ¿Mi segundo hijo será igual que el primero?

Quizá tu primer hijo dormía y comía muy bien… pero el segundo puede ser completamente diferente. Cada niño tiene su propia personalidad y esto lo comprobaremos día a día. Pero no os preocupéis porque juntos aprenderéis de nuevo a conoceros.  

3. Intenta pasar tiempo con tu hijo mayor como lo hacías antes 

Debes intentar dedicarle tiempo a tu primogénito, como hacías antes de que naciera el bebé, para que éste no sienta que con la llegada del hermanito no tiene la misma atención de vosotros. Planificar planes en familia en la que todos podáis estar implicados: pasear, ir al parque, jugar, leer cuentos…

4. Intentar no poner etiquetas o hacer comparaciones 

Cuando ya tienes un hijo, es posible que casi sin darte cuenta hagas comparaciones entre tu hijo menor y el mayor. Tienes que respetar los ritmos de cada uno, y nunca ponerles etiquetas, ni positivas ni negativas. Cuando le dices a un niño que es de una manera u otra, se lo creerá y pensará que los demás también lo piensan, negándole toda posibilidad de mejora o de cambio.  

5. Tu hijo mayor sigue siendo un niño 

Quizá sin darte cuenta quieres que tu hijo mayor se comporte con más madurez o responsabilidad, pero la realidad es que sigue siendo un niño y no debes cambiar eso. El ejemplo de conducta debe ser el tuyo y tu hijo mayor tiene todo el derecho de seguir siendo un niño. Es más, es necesario para su buen desarrollo integral. 

6. Tu hijo pequeño tiene sus ritmos 

Con el fin de ajustarnos al ritmo del mayor, obligamos al pequeño a ir más rápido de lo que debería por su edad. Al no poder dedicarle todo el tiempo que le dedicábamos al mayor, el segundo vive en un entorno más acelerado. Es importante que lo tengamos en cuenta, sin dar por hecho que por ser el segundo ya está estimulado por el hermano mayor y no necesita más. 

7. Dona los objetos o ropa que no hayas utilizado a personas que lo necesiten  

Solemos caer en el error con el primer hijo de comprar o recibir de regalo unos cuantos objetos para bebé que finalmente resulta que no nos sirven. Sucede lo mismo que con esa ropa que ya no utilizamos. Si con nuestro segundo hijo tampoco hemos utilizado esa ropa y objetos, seguro que alguien puede necesitarlo. Selecciona todo aquello que no has utilizado y dónalo a alguna organización de tu entorno o dale una segunda vida regalándolos a algún familiar cercano que le pueda servir.

8. No pienses que no vas a poder darles el cariño que se merecen  

Amamos tanto al primero que cuando nos enteramos de que un nuevo bebé viene en camino nos invade la culpa de si podremos quererle tanto como al mayor. Pero cuando nace, todas las dudas se disipan y nos damos cuenta de que el amor por los hijos no se divide, sino que se multiplica. 

Así que, si es vuestro caso, disfrutadlo. Tenéis mucho amor para vuestros hijos, para cada uno de ellos. Vuestros hijos van a necesitarlo: vuestro amor incondicional, vuestros cuentos por la noche, besos y abrazos. Aunque sean diferentes, seguro que os van a adorar. Seréis su papá o mamá y, para ellos, los mejores padres del mundo. 

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Consejos para la llegada de un segundo hijo a la familia

¿Estás embarazada de nuevo? ¿Vas a ser padre por segunda vez? Si es vuestro caso, ¡felicidades! Vuestro hijo/a tendrá un hermanito/a y eso será fantástico. También vosotros tenéis experiencia y estáis más preparados. Os dejamos algunos consejos para ayudaros en esta tarea tan maravillosa y a la vez difícil, de ser padres por segunda vez.


1. ¿Todo será más fácil con un segundo hijo? 

Cuando se tiene un hijo por primera vez, tal vez todo sean dudas y preocupaciones. Una vez ya hemos sido padres o madres, nos damos cuenta de que hay días más complicados que otros, pero que en general siempre estamos aprendiendo. Por ello, si decidimos ser padres por segunda vez, podemos suponer que ya conocemos parte del camino. Esto puede ser cierto, pero tampoco nos podemos confiar demasiado puesto que cada niño es diferente.

2. ¿Mi segundo hijo será igual que el primero?

Quizá tu primer hijo dormía y comía muy bien… pero el segundo puede ser completamente diferente. Cada niño tiene su propia personalidad y esto lo comprobaremos día a día. Pero no os preocupéis porque juntos aprenderéis de nuevo a conoceros.  

3. Intenta pasar tiempo con tu hijo mayor como lo hacías antes 

Debes intentar dedicarle tiempo a tu primogénito, como hacías antes de que naciera el bebé, para que éste no sienta que con la llegada del hermanito no tiene la misma atención de vosotros. Planificar planes en familia en la que todos podáis estar implicados: pasear, ir al parque, jugar, leer cuentos…

4. Intentar no poner etiquetas o hacer comparaciones 

Cuando ya tienes un hijo, es posible que casi sin darte cuenta hagas comparaciones entre tu hijo menor y el mayor. Tienes que respetar los ritmos de cada uno, y nunca ponerles etiquetas, ni positivas ni negativas. Cuando le dices a un niño que es de una manera u otra, se lo creerá y pensará que los demás también lo piensan, negándole toda posibilidad de mejora o de cambio.  

5. Tu hijo mayor sigue siendo un niño 

Quizá sin darte cuenta quieres que tu hijo mayor se comporte con más madurez o responsabilidad, pero la realidad es que sigue siendo un niño y no debes cambiar eso. El ejemplo de conducta debe ser el tuyo y tu hijo mayor tiene todo el derecho de seguir siendo un niño. Es más, es necesario para su buen desarrollo integral. 

6. Tu hijo pequeño tiene sus ritmos 

Con el fin de ajustarnos al ritmo del mayor, obligamos al pequeño a ir más rápido de lo que debería por su edad. Al no poder dedicarle todo el tiempo que le dedicábamos al mayor, el segundo vive en un entorno más acelerado. Es importante que lo tengamos en cuenta, sin dar por hecho que por ser el segundo ya está estimulado por el hermano mayor y no necesita más. 

7. Dona los objetos o ropa que no hayas utilizado a personas que lo necesiten  

Solemos caer en el error con el primer hijo de comprar o recibir de regalo unos cuantos objetos para bebé que finalmente resulta que no nos sirven. Sucede lo mismo que con esa ropa que ya no utilizamos. Si con nuestro segundo hijo tampoco hemos utilizado esa ropa y objetos, seguro que alguien puede necesitarlo. Selecciona todo aquello que no has utilizado y dónalo a alguna organización de tu entorno o dale una segunda vida regalándolos a algún familiar cercano que le pueda servir.

8. No pienses que no vas a poder darles el cariño que se merecen  

Amamos tanto al primero que cuando nos enteramos de que un nuevo bebé viene en camino nos invade la culpa de si podremos quererle tanto como al mayor. Pero cuando nace, todas las dudas se disipan y nos damos cuenta de que el amor por los hijos no se divide, sino que se multiplica. 

Así que, si es vuestro caso, disfrutadlo. Tenéis mucho amor para vuestros hijos, para cada uno de ellos. Vuestros hijos van a necesitarlo: vuestro amor incondicional, vuestros cuentos por la noche, besos y abrazos. Aunque sean diferentes, seguro que os van a adorar. Seréis su papá o mamá y, para ellos, los mejores padres del mundo.