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El desarrollo lingüístico temprano en los niños (parte I)

Me gustaría hablar sobre el desarrollo del lenguaje en los niños y cómo los niños pueden aprender fácilmente un segundo, tercer e incluso cuarto idioma.
Ahora los niños son absolutamente asombrosos;
su única limitación está en aquello que podemos presentarles de manera sistemática. De hecho, si pudiéramos presentarles veinte idiomas sistemáticamente, aprenderían esos veinte idiomas, porque el cerebro posee una capacidad ilimitada. Y si bien esto es sería un extremo muy excepcional, podemos decir que hay muchas situaciones en las que los niños tienen que lidiar con tres o cuatro idiomas a la vez.
Por lo tanto, para garantizar que tu hijo tenga la mejor oportunidad posible de aprender estos idiomas, debe tener en cuenta varios elementos cruciales. Y el primera es que nunca es demasiado temprano para comenzar.

Cuanto antes mejor

Me siento absolutamente horrorizada cuando escucho a los padres decir: «¿Pero por qué hablar con él, si todavía no puede responder?». ¡Bueno, él nunca va a hablar si tú no le hablas primero! Los niños no aprenden a hablar por ósmosis, o por el aire. No es nada místico, es ciencia pura y práctica. Como solemos decir en Helen Doron, Input = Output: La entrada es igual a la salida. Si quieres que tu hijo desarrolle sus habilidades lingüísticas, debe hablar con él. Existen realmente una gran cantidad de investigaciones que lo apoyan. De hecho, hoy sabemos que los niños, en realidad, comienzan a aprender el idioma dentro del útero. Ahora, la siguiente pregunta que escucho mucho es: «¿Cómo debo hablar con mi hijo?».

La “lengua de las mamás”… más uno

Es posible que ya conozcas respuesta a esta pregunta, porque existen dos fenómenos asombrosos, relacionados con el lenguaje, que suceden a una nueva madre al nacer su hijo.

El primer fenómeno es que, de repente, desarrolla la capacidad milagrosa de hablar la “lengua de las mamás”. Este lenguaje tiene varios elementos: es un poco más lento que el habla normal, y tiene un tono más alto y una entonación diferente. Se enfatizan ciertas palabras y se simplifica el vocabulario. Todo es automático e instintivo y ayuda al niño a aprender. En realidad, no se limita a las madres: los padres, hermanos y abuelos también se encuentran hablando este nuevo idioma de forma natural y con facilidad.

El segundo fenómeno es que los padres tienen el conocimiento instintivo de que, para desarrollar las habilidades lingüísticas de sus hijos, deben presentarle lo que entiende más un nivel más arriba. Si les hablas a los niños usando solo palabras y conceptos que ellos entiendan, no progresarán. Entonces, ese “más uno” es una parte instintiva y crucial del aprendizaje de idiomas. Y finalmente, llegamos a:

Leer, leer, leer

Simplemente sal a la calle y llena tu casa de libros: hay una gran cantidad de material fantástico para leer a los niños pequeños, y es una de las mejores maneras para que ellos aprendan el idioma. Y no te preocupes por lo que hacen con esos libros, o por lo que entienden. El conocimiento se adquiere gradualmente, y lo que no pueden comprender la primera semana, lo harán la próxima. Esto desarrollará su comprensión lingüística, su paciencia para textos más largos y otras capacidades añadidas.

Una vez más, es mejor comenzar lo antes posible, porque es necesario que su comprensión lectora se encuentre sincronizada con sus habilidades cognitivas. De lo contrario, el material para su edad será demasiado avanzado y el material que puedan leer será demasiado infantil para ellos.

Conclusión

Los niños necesitan una exposición sistemática a un idioma, ya sea su lengua materna o una extranjera, para desarrollar la capacidad de comprenderlo y hablarlo. Por tanto, si quieres que tu hijo aprenda inglés, tienes que comenzar desde el nacimiento, o al menos durante el primer año. Si se ha perdido esa ventana inicial, intenta comenzar durante los primeros dos años; cuanto antes mejor. Coloca a tu hijo en un ambiente divertido, enriquecedor y diverso para que le ayude a aprender el idioma de una manera natural y sistemática.

Y, muy importante, si estás aprendiendo inglés con la metodología Helen Doron, no se lo dejen a la escuela y al maestro. Haz lo que puedas para apoyarlo en casa. Si tu inglés es lo suficientemente bueno, lee a tus hijos. Cuando estén en casa y te escuchen decir palabras que ya aprendieron en clase, esto fortalecerá sin fin sus habilidades.

En la siguiente publicación exploraremos más a fondo algunos componentes cruciales para el desarrollo del lenguaje de los niños, incluida la conexión padre-hijo.

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El desarrollo lingüístico temprano en los niños (parte I)

Me gustaría hablar sobre el desarrollo del lenguaje en los niños y cómo los niños pueden aprender fácilmente un segundo, tercer e incluso cuarto idioma.
Ahora los niños son absolutamente asombrosos;
su única limitación está en aquello que podemos presentarles de manera sistemática. De hecho, si pudiéramos presentarles veinte idiomas sistemáticamente, aprenderían esos veinte idiomas, porque el cerebro posee una capacidad ilimitada. Y si bien esto es sería un extremo muy excepcional, podemos decir que hay muchas situaciones en las que los niños tienen que lidiar con tres o cuatro idiomas a la vez.
Por lo tanto, para garantizar que tu hijo tenga la mejor oportunidad posible de aprender estos idiomas, debe tener en cuenta varios elementos cruciales. Y el primera es que nunca es demasiado temprano para comenzar.

Cuanto antes mejor

Me siento absolutamente horrorizada cuando escucho a los padres decir: «¿Pero por qué hablar con él, si todavía no puede responder?». ¡Bueno, él nunca va a hablar si tú no le hablas primero! Los niños no aprenden a hablar por ósmosis, o por el aire. No es nada místico, es ciencia pura y práctica. Como solemos decir en Helen Doron, Input = Output: La entrada es igual a la salida. Si quieres que tu hijo desarrolle sus habilidades lingüísticas, debe hablar con él. Existen realmente una gran cantidad de investigaciones que lo apoyan. De hecho, hoy sabemos que los niños, en realidad, comienzan a aprender el idioma dentro del útero. Ahora, la siguiente pregunta que escucho mucho es: «¿Cómo debo hablar con mi hijo?».

La “lengua de las mamás”… más uno

Es posible que ya conozcas respuesta a esta pregunta, porque existen dos fenómenos asombrosos, relacionados con el lenguaje, que suceden a una nueva madre al nacer su hijo.

El primer fenómeno es que, de repente, desarrolla la capacidad milagrosa de hablar la “lengua de las mamás”. Este lenguaje tiene varios elementos: es un poco más lento que el habla normal, y tiene un tono más alto y una entonación diferente. Se enfatizan ciertas palabras y se simplifica el vocabulario. Todo es automático e instintivo y ayuda al niño a aprender. En realidad, no se limita a las madres: los padres, hermanos y abuelos también se encuentran hablando este nuevo idioma de forma natural y con facilidad.

El segundo fenómeno es que los padres tienen el conocimiento instintivo de que, para desarrollar las habilidades lingüísticas de sus hijos, deben presentarle lo que entiende más un nivel más arriba. Si les hablas a los niños usando solo palabras y conceptos que ellos entiendan, no progresarán. Entonces, ese “más uno” es una parte instintiva y crucial del aprendizaje de idiomas. Y finalmente, llegamos a:

Leer, leer, leer

Simplemente sal a la calle y llena tu casa de libros: hay una gran cantidad de material fantástico para leer a los niños pequeños, y es una de las mejores maneras para que ellos aprendan el idioma. Y no te preocupes por lo que hacen con esos libros, o por lo que entienden. El conocimiento se adquiere gradualmente, y lo que no pueden comprender la primera semana, lo harán la próxima. Esto desarrollará su comprensión lingüística, su paciencia para textos más largos y otras capacidades añadidas.

Una vez más, es mejor comenzar lo antes posible, porque es necesario que su comprensión lectora se encuentre sincronizada con sus habilidades cognitivas. De lo contrario, el material para su edad será demasiado avanzado y el material que puedan leer será demasiado infantil para ellos.

Conclusión

Los niños necesitan una exposición sistemática a un idioma, ya sea su lengua materna o una extranjera, para desarrollar la capacidad de comprenderlo y hablarlo. Por tanto, si quieres que tu hijo aprenda inglés, tienes que comenzar desde el nacimiento, o al menos durante el primer año. Si se ha perdido esa ventana inicial, intenta comenzar durante los primeros dos años; cuanto antes mejor. Coloca a tu hijo en un ambiente divertido, enriquecedor y diverso para que le ayude a aprender el idioma de una manera natural y sistemática.

Y, muy importante, si estás aprendiendo inglés con la metodología Helen Doron, no se lo dejen a la escuela y al maestro. Haz lo que puedas para apoyarlo en casa. Si tu inglés es lo suficientemente bueno, lee a tus hijos. Cuando estén en casa y te escuchen decir palabras que ya aprendieron en clase, esto fortalecerá sin fin sus habilidades.

En la siguiente publicación exploraremos más a fondo algunos componentes cruciales para el desarrollo del lenguaje de los niños, incluida la conexión padre-hijo.