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10 años en Helen Doron English Montequinto

Hoy os contamos la historia de Elena y Silvia, dos amigas que se conocieron trabajando en un centro Helen Doron y juntas, decidieron emprender una nueva aventura. Ya hace 10 años que inauguraron su academia Helen Doron English en Montequinto, un barrio muy popular de Dos Hermanas, en Sevilla.

Hola, Silvia y Elena;

¿Cómo fue vuestro primer contacto con Helen Doron English?

Nos conocimos trabajando en un centro Helen Doron que acaba de abrir. Elena trabajaba como profesora y Silvia en atención al público y administración. En seguida nos enamoramos del método, de lo contentos que venían los niños a clase, cómo nos saludaban al pasar por la puerta cada día…

¿Cómo surgió la oportunidad de tener vuestro propio centro?

Trabajábamos juntas y nos llevábamos muy bien. Teníamos claro que aquello podía ser nuestro futuro, y a los pocos meses de conocernos ya estábamos haciendo planes sobre cómo nos gustaría que fuera nuestro centro. A final de ese curso ya estábamos eligiendo colores para las paredes y cojines para el suelo.

¿Cuál ha sido vuestra evolución en estos 10 años?

Comenzamos las dos solas en un centro con solo dos aulas. A los pocos años nos mudamos de local, y actualmente contamos con cinco aulas y cinco profesores. Al principio lo hacíamos todo nosotras, desde poner una puerta o limpiar, preparar las clases, hacer un cartel para una fiesta… ahora contamos con un equipo que hace posible que el centro tenga una actividad tan completa como la que tiene.

¿Seguís teniendo alumnos que empezaron con vosotros hace 10 años?

Sí, unos cuantos. Especialmente aquellos que empezaron de bebés, ahora tienen 10 o 11 años, y un nivel de inglés increíble. Estamos muy orgullosos de ellos, son nuestros niños. De hecho han sido alumnos míos (Elena) ininterrumpidamente durante estos 10 años. Recuerdo que una vez me dijo una alumna: “seño, llevo contigo desde los 8 meses. Te faltan 8 meses para ser mi madre”

Y de los que ya se han ido, ¿tenéis contacto con ellos?

Sí, este verano por ejemplo estuvimos visitando a Cayetano, un alumno nuestro que se mudó a Rota. Estuvimos con su familia todo el día, nos invitaron a comer y a tomar un helado, fuimos de compras… A otros que se borraron por alguna circunstancia nos los encontramos en el parque o en las tiendas, ¡y podemos estar charlando con ellos horas! Los hay que entraron siendo pequeños y se fueron con el C1 o C2 y la despedida fue muy emocionante. Y alguna vez vemos a alumnos que ya están en la universidad y se acercan a saludar.

¿Qué es lo que más os gusta y os hace disfrutar en el día a día?

La sensación de estar haciendo del mundo un lugar mejor. Siendo amables con los niños, tratando a los padres con cercanía y a la vez muy profesionales. Consiguiendo que los alumnos tengan confianza en si mismos, que estén seguros y contentos… nos gusta pensar que hacemos su día a día un poquito más feliz. Y que se lleven para siempre esa sensación de que el inglés es un juego, algo divertido y positivo.

Para terminar, ¿podrías contarnos alguna anécdota especial de todos estos años?

En los últimos años hemos crecido tanto de alumnos que no hemos podido seguir con nuestras fiestas temáticas de los primeros años. Pero tenemos recuerdos de fiestas de Navidad, Halloween y de Easter en las que verdaderamente ¡tirábamos la casa por la ventana!  

Recuerdo un alumno de unos ocho años que, de repente, dijo “¡pero si estamos aprendiendo inglés!” No se daba cuenta. Y otro de Teen English que, después de una hora de clase charlando y haciendo juegos, abrió el libro dijo “¡anda, pero si los juegos son los ejercicios del libro!”.

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10 años en Helen Doron English Montequinto

Hoy os contamos la historia de Elena y Silvia, dos amigas que se conocieron trabajando en un centro Helen Doron y juntas, decidieron emprender una nueva aventura. Ya hace 10 años que inauguraron su academia Helen Doron English en Montequinto, un barrio muy popular de Dos Hermanas, en Sevilla.

Hola, Silvia y Elena;

¿Cómo fue vuestro primer contacto con Helen Doron English?

Nos conocimos trabajando en un centro Helen Doron que acaba de abrir. Elena trabajaba como profesora y Silvia en atención al público y administración. En seguida nos enamoramos del método, de lo contentos que venían los niños a clase, cómo nos saludaban al pasar por la puerta cada día…

¿Cómo surgió la oportunidad de tener vuestro propio centro?

Trabajábamos juntas y nos llevábamos muy bien. Teníamos claro que aquello podía ser nuestro futuro, y a los pocos meses de conocernos ya estábamos haciendo planes sobre cómo nos gustaría que fuera nuestro centro. A final de ese curso ya estábamos eligiendo colores para las paredes y cojines para el suelo.

¿Cuál ha sido vuestra evolución en estos 10 años?

Comenzamos las dos solas en un centro con solo dos aulas. A los pocos años nos mudamos de local, y actualmente contamos con cinco aulas y cinco profesores. Al principio lo hacíamos todo nosotras, desde poner una puerta o limpiar, preparar las clases, hacer un cartel para una fiesta… ahora contamos con un equipo que hace posible que el centro tenga una actividad tan completa como la que tiene.

¿Seguís teniendo alumnos que empezaron con vosotros hace 10 años?

Sí, unos cuantos. Especialmente aquellos que empezaron de bebés, ahora tienen 10 o 11 años, y un nivel de inglés increíble. Estamos muy orgullosos de ellos, son nuestros niños. De hecho han sido alumnos míos (Elena) ininterrumpidamente durante estos 10 años. Recuerdo que una vez me dijo una alumna: “seño, llevo contigo desde los 8 meses. Te faltan 8 meses para ser mi madre”

Y de los que ya se han ido, ¿tenéis contacto con ellos?

Sí, este verano por ejemplo estuvimos visitando a Cayetano, un alumno nuestro que se mudó a Rota. Estuvimos con su familia todo el día, nos invitaron a comer y a tomar un helado, fuimos de compras… A otros que se borraron por alguna circunstancia nos los encontramos en el parque o en las tiendas, ¡y podemos estar charlando con ellos horas! Los hay que entraron siendo pequeños y se fueron con el C1 o C2 y la despedida fue muy emocionante. Y alguna vez vemos a alumnos que ya están en la universidad y se acercan a saludar.

¿Qué es lo que más os gusta y os hace disfrutar en el día a día?

La sensación de estar haciendo del mundo un lugar mejor. Siendo amables con los niños, tratando a los padres con cercanía y a la vez muy profesionales. Consiguiendo que los alumnos tengan confianza en si mismos, que estén seguros y contentos… nos gusta pensar que hacemos su día a día un poquito más feliz. Y que se lleven para siempre esa sensación de que el inglés es un juego, algo divertido y positivo.

Para terminar, ¿podrías contarnos alguna anécdota especial de todos estos años?

En los últimos años hemos crecido tanto de alumnos que no hemos podido seguir con nuestras fiestas temáticas de los primeros años. Pero tenemos recuerdos de fiestas de Navidad, Halloween y de Easter en las que verdaderamente ¡tirábamos la casa por la ventana!  

Recuerdo un alumno de unos ocho años que, de repente, dijo “¡pero si estamos aprendiendo inglés!” No se daba cuenta. Y otro de Teen English que, después de una hora de clase charlando y haciendo juegos, abrió el libro dijo “¡anda, pero si los juegos son los ejercicios del libro!”.