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Las mejores salsas para acompañar la pasta (especial niños) 

Si tenéis niños, posiblemente la pasta sea el plato estrella en vuestros hogares. ¿A quién no le gustan unos buenos macarrones o una deliciosa lasaña? Pero la mayoría de nosotros solemos preparar siempre un par o tres de salsas para acompañarla (boloñesa, carbonara), y el menú semanal puede parecer un poco aburrido. ¿Cómo conseguir que nuestros hijos coman variado y saludable sin renunciar a su adorada pasta? En este post os presentaremos una selección de nuestras salsas favoritas para la pasta. Una serie de recetas fáciles de preparar, nutritivas y deliciosas que seguro gustarán a toda la familia. 

La pasta, hidratos de carbono ideales para los niños 

Los niños consumen mucha energía. Es por ello que los hidratos de carbono (pan, pasta, arroz), no deben faltar en su menú diario. La pasta es un alimento saludable que se puede tomar incluso a diario, tanto por sus propiedades nutricionales como por la gran variedad de pasta que podemos encontrar en el mercado: espaguetis, macarrones, lacitos, conchitas, gnocchis, tortellini, fussili, lasaña, etc. Además, igual que el pan o el arroz, se puede combinar con carne, pescado o verduras. La variedad puede ser tan grande como vuestra imaginación. Tanto si sois de planificar la compra y el menú semanal como si preferís improvisar, seguro que encontráis en estas recetas más de una salsa de vuestro agrado. 

Platos sencillos para empezar a tomar sólidos 

Cuando los bebés cumplen un año o incluso un poco antes, ya pueden empezar a comer alimentos sólidos. Los purés deben dejar paso a otro tipo de alimentos, como el plátano, el aguacate, la pera (mejor si es muy jugosa, la variedad conferencia es ideal para los bebés), el queso fresco, el pescado o la pasta. Aunque nos guste la pasta más ‘al dente’, es recomendable que a los bebés se la preparemos un poco más cocida. Los macarrones o los fussili son ideales para empezar, tienen el tamaño perfecto y son más fáciles de atrapar que los espaguetis. 

En estos casos, las salsas deberían ser muy sencillas. Podríamos prepararlas con las verduras que los nenes ya comían en puré y les gustaban. También es buena idea introducir los ‘tropezones’ poco a poco. 

Hay alimentos que casi siempre quedan bien con la pasta, como el tomate o el queso. Aunque recomendamos no consumirlos siempre para que nuestro menú sea más variado. En el caso del queso, también tenemos una amplia variedad, aunque por su alto contenido en grasas tampoco resulta conveniente abusar de él. 

Estas serían nuestras propuestas para los más pequeños (y para toda la familia): 

-Salsa de cebolla y tomate (triturado previamente) y calabacín. En este caso, la cebolla y el tomate formarían una salsa suave. Y el calabacín sería la única verdura que comerían a trocitos finos. Su textura blandita hace que se puedan tragar fácilmente, sin necesidad de masticar demasiado. De este modo, sólo tendrían dos alimentos sólidos: la pasta y el calabacín, aunque también estarían comiendo dos verduras más: la cebolla y el tomate. Sólo tendríais que saltear el calabacín con el resto de verduras trituradas y añadirlo a la pasta cocida previamente y escurrida.

-Salsa de zanahoria, tomate y queso fresco. Otro clásico que nunca falla. Simplemente cocinaremos en una sartén con un poco de aceite tomate y zanahoria rallados. Después lo verteremos en el plato sobre la pasta ya cocida y escurrida. Y para finalizar, el queso fresco a trocitos y un poco de orégano por encima.  

-Salsa de cebolla, pimiento rojo, salmón y nata. Aunque podemos sustituir la nata por leche evaporada si queremos que resulte más ligera. Este plato gustará a toda la familia. En una sartén con un poquito de aceite cocinaremos la cebolla y el pimiento a trocitos. Luego trituraremos las verduras junto con la nata y un poquito de sal. De este modo, nos quedará una salsa de un color rosáceo muy atractivo. La pimienta negra queda genial en este plato, aunque no la recomendamos para los bebés. Mejor que los adultos la añadan a su plato directamente antes de comer. 

En la misma sartén, asaremos el salmón, y lo iremos troceando mientras tanto. Cuando esté listo, le añadiremos la mezcla triturada hasta que entre en ebullición. Después lo echaremos todo en un bol, sobre la pasta ya cocida y escurrida. Lo mezclaremos bien antes de servir. El plato resulta delicioso.  

-Verduras con salsa de soja. En este caso, se trata de saltear nuestras verduras favoritas. Nosotros recomendamos cebolla, pimiento rojo, pimiento verde y berenjena. También le podemos añadir una pechuga de pollo a trocitos pequeños. Y cuando todo esté listo en la sartén, le añadiremos la pasta bien escurrida y salsa de soja y sal al gusto. ¡Saludable, variado y colorido! 

-Salsa de carbonara ligera. ¿Os gusta la salsa carbonara, pero preferís comer más ligero? Esta receta resulta ideal. En una sartén, echaremos la pasta ya escurrida con un poco de aceite de oliva. A continuación, los huevos batidos (uno o medio por persona), jamón de pavo a taquitos y sal al gusto. Iremos removiendo hasta que el huevo esté cocido y a servir. Si os gustan el queso rallado y la pimienta negra, quedan geniales como toque final en el plato. ¡Ligero, suave y riquísimo! 

-Salsa de gambas, champiñones y nata (o leche evaporada). En este caso, sólo necesitamos saltear los champiñones y las gambas peladas, todo limpio y escurrido, con un poquito de aceite de oliva. Cuando esté listo, añadiremos la nata y un poco de sal y pimienta. Cuando empiece a hervir, serviremos en el plato sobre la pasta escurrida. Una receta sencilla que gustará a todos. 

-Pesto con surimi. El pesto lo podéis elaborar en casa fácilmente, con albahaca, piñones, queso parmesano o curado, aceite de oliva y sal. Una vez todo triturado, le añadiréis el surimi cortado a trocitos. Si lo preferís, el surimi lo podéis sustituir por gambas peladas y salteadas en la sartén con un chorrito de aceite de oliva. Y toda la mezcla, la serviremos directamente en el plato sobre la pasta escurrida. ¡Fácil y muy resultón! 

-Atún, limón y perejil. Ideal para un día con poco tiempo para cocinar y la nevera medio vacía. ¿Necesitamos ir al súper y tenemos que improvisar una comida rápida? Este plato de pasta resulta ideal. Sólo tenemos que hervir la pasta. Después de escurrirla, le añadiremos unas latas de atún, aceite de oliva (que evitaremos si el atún ya es en aceite) zumo de limón y un poco de perejil. El resultado os va a sorprender gratamente. 

-Boloñesa con chorizo. En este caso os proponemos un plato de macarrones con una salsa boloñesa ideal para un día de fiesta con niños. La receta la encontramos en el libro “Receptari de cuina tradicional” (Recetario de cocina tradicional), de la Associació de Dones de Bellreguard (Asociación de Mujeres de Bellreguard), una localidad de la provincia de Valencia. Esta obra, editada por el ayuntamiento de la misma población en 2006, nos propone una receta que no os podéis perder. Los ingredientes, para 300 gramos de macarrones, son: 500 gramos de tomates, 250 gramos de magro de cerdo picado, 100 gramos de queso rallado, 50 gramos de chorizo picado, dos dientes de ajo, una cebolla rallada, un vasito de aceite, pimentón dulce, orégano, sal, colorante y azúcar. 

La preparación sería la siguiente: En una cazuela prepararemos el sofrito con la carne, la cebolla, el tomate rallado, el chorizo y los ajos en trocitos pequeños. Le añadiremos la sal, un pellizco de azúcar y el pimiento rojo. Lo dejaremos cocer a fuego medio durante 10 minutos. Incorporaremos medio litro de agua y un poco de colorante. Cuando comience a hervir, añadiremos los macarrones e iremos removiendo hasta que estén al dente. No se deben hervir aparte ni previamente. A continuación, verteremos todo el contenido en una cazuela de horno y le añadiremos el queso rallado y un poco de orégano. Gratinaremos al horno unos minutos y ¡a disfrutar! 

-Ensalada de pasta. Esta opción también es perfecta para una celebración con niños. Sobre todo, porque cada comensal elegirá su ensalada de pasta personalizada. La pasta irá en el centro, en un bol grande y ya aliñada con un poco de aceite de oliva y sal. Alrededor, colocaremos platitos o boles más pequeños con nuestros ingredientes favoritos, ya cortados en trocitos pequeños y aliñados si lo requieren: aceitunas, atún, jamón (de pavo, serrano o york), surimi, maíz dulce, huevo duro, tomates, pimiento rojo, manzana, aguacate, queso rallado, queso fresco, remolacha, etc. ¡Podemos combinarlos a nuestro gusto! Si queréis, también podéis añadir a la ensalada de pasta un poco de mayonesa, ¡quedará todavía más sabrosa! 

Tipos de pasta y forma de cocinarla 

¿Os animáis a preparar vuestra pasta casera? Si tenéis tiempo y ganas, la pasta casera es la opción más saludable, la que aporta más beneficios a nivel nutricional. Para cuatro personas, los ingredientes y las cantidades serían los siguientes: dos huevos (medio huevo por persona), 200-250 gramos de harina, una pizca de sal y una cucharadita de aceite de oliva. La cantidad de harina depende del tamaño del huevo: si es más grande, la pasta requerirá más harina. El aceite siempre será mínimo, es básicamente para que podamos trabajar mejor la masa. 

Mezclaremos los ingredientes hasta conseguir una masa dura. Con un rodillo, haremos que quede plana, como una hoja fina. Y luego la cortaremos con la forma deseada. Para empezar, recomendamos cortarla a tiras finas, tipo tallarines. 

La pasta casera es ideal para preparar tortellini o raviolli, que podremos rellenar también de mil formas: con una salsa boloñesa, con queso fresco y espinacas o con una salsa de setas, ¡al gusto! 

Si preferís comprar la pasta, la opción integral también queda deliciosa y resulta más digestiva. Y también podéis encontrar fácilmente pasta sin gluten en la mayoría de los supermercados. 

Respecto a la cocción, siempre coceremos la pasta en agua abundante, tanto si es fresca como seca. La proporción correcta sería de unos 100 gramos de pasta por litro de agua. Cuando el agua esté hirviendo, echaremos la pasta y la sal, no antes, y dejaremos que hierva con el recipiente abierto, removiéndola de vez en cuando con una cuchara larga de madera. Respecto al tiempo de cocción, cada fabricante lo especifica en el paquete, por lo que resulta fácil seguirlo. Nuestro consejo es que la probéis cuando falte un minuto para que finalice el tiempo previsto. Siempre es mejor que quede un poco ‘al dente’ que pasada. Cuando ya esté cocinada, la escurriremos y condimentaremos con un poco de aceite y mantequilla para que no se pegue. Sólo la lavaremos si queremos cocinar la pasta fría, con ensalada, por ejemplo. 

¿Qué os han parecido nuestros consejos? ¡Esperemos que os hayan gustado! Y, sobre todo, que os animéis a probarlos. ¡Ya nos contaréis si los platos han tenido éxito! 

¡Hasta el próximo artículo, familia!

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Las mejores salsas para acompañar la pasta (especial niños) 

Si tenéis niños, posiblemente la pasta sea el plato estrella en vuestros hogares. ¿A quién no le gustan unos buenos macarrones o una deliciosa lasaña? Pero la mayoría de nosotros solemos preparar siempre un par o tres de salsas para acompañarla (boloñesa, carbonara), y el menú semanal puede parecer un poco aburrido. ¿Cómo conseguir que nuestros hijos coman variado y saludable sin renunciar a su adorada pasta? En este post os presentaremos una selección de nuestras salsas favoritas para la pasta. Una serie de recetas fáciles de preparar, nutritivas y deliciosas que seguro gustarán a toda la familia. 

La pasta, hidratos de carbono ideales para los niños 

Los niños consumen mucha energía. Es por ello que los hidratos de carbono (pan, pasta, arroz), no deben faltar en su menú diario. La pasta es un alimento saludable que se puede tomar incluso a diario, tanto por sus propiedades nutricionales como por la gran variedad de pasta que podemos encontrar en el mercado: espaguetis, macarrones, lacitos, conchitas, gnocchis, tortellini, fussili, lasaña, etc. Además, igual que el pan o el arroz, se puede combinar con carne, pescado o verduras. La variedad puede ser tan grande como vuestra imaginación. Tanto si sois de planificar la compra y el menú semanal como si preferís improvisar, seguro que encontráis en estas recetas más de una salsa de vuestro agrado. 

Platos sencillos para empezar a tomar sólidos 

Cuando los bebés cumplen un año o incluso un poco antes, ya pueden empezar a comer alimentos sólidos. Los purés deben dejar paso a otro tipo de alimentos, como el plátano, el aguacate, la pera (mejor si es muy jugosa, la variedad conferencia es ideal para los bebés), el queso fresco, el pescado o la pasta. Aunque nos guste la pasta más ‘al dente’, es recomendable que a los bebés se la preparemos un poco más cocida. Los macarrones o los fussili son ideales para empezar, tienen el tamaño perfecto y son más fáciles de atrapar que los espaguetis. 

En estos casos, las salsas deberían ser muy sencillas. Podríamos prepararlas con las verduras que los nenes ya comían en puré y les gustaban. También es buena idea introducir los ‘tropezones’ poco a poco. 

Hay alimentos que casi siempre quedan bien con la pasta, como el tomate o el queso. Aunque recomendamos no consumirlos siempre para que nuestro menú sea más variado. En el caso del queso, también tenemos una amplia variedad, aunque por su alto contenido en grasas tampoco resulta conveniente abusar de él. 

Estas serían nuestras propuestas para los más pequeños (y para toda la familia): 

-Salsa de cebolla y tomate (triturado previamente) y calabacín. En este caso, la cebolla y el tomate formarían una salsa suave. Y el calabacín sería la única verdura que comerían a trocitos finos. Su textura blandita hace que se puedan tragar fácilmente, sin necesidad de masticar demasiado. De este modo, sólo tendrían dos alimentos sólidos: la pasta y el calabacín, aunque también estarían comiendo dos verduras más: la cebolla y el tomate. Sólo tendríais que saltear el calabacín con el resto de verduras trituradas y añadirlo a la pasta cocida previamente y escurrida.

-Salsa de zanahoria, tomate y queso fresco. Otro clásico que nunca falla. Simplemente cocinaremos en una sartén con un poco de aceite tomate y zanahoria rallados. Después lo verteremos en el plato sobre la pasta ya cocida y escurrida. Y para finalizar, el queso fresco a trocitos y un poco de orégano por encima.  

-Salsa de cebolla, pimiento rojo, salmón y nata. Aunque podemos sustituir la nata por leche evaporada si queremos que resulte más ligera. Este plato gustará a toda la familia. En una sartén con un poquito de aceite cocinaremos la cebolla y el pimiento a trocitos. Luego trituraremos las verduras junto con la nata y un poquito de sal. De este modo, nos quedará una salsa de un color rosáceo muy atractivo. La pimienta negra queda genial en este plato, aunque no la recomendamos para los bebés. Mejor que los adultos la añadan a su plato directamente antes de comer. 

En la misma sartén, asaremos el salmón, y lo iremos troceando mientras tanto. Cuando esté listo, le añadiremos la mezcla triturada hasta que entre en ebullición. Después lo echaremos todo en un bol, sobre la pasta ya cocida y escurrida. Lo mezclaremos bien antes de servir. El plato resulta delicioso.  

-Verduras con salsa de soja. En este caso, se trata de saltear nuestras verduras favoritas. Nosotros recomendamos cebolla, pimiento rojo, pimiento verde y berenjena. También le podemos añadir una pechuga de pollo a trocitos pequeños. Y cuando todo esté listo en la sartén, le añadiremos la pasta bien escurrida y salsa de soja y sal al gusto. ¡Saludable, variado y colorido! 

-Salsa de carbonara ligera. ¿Os gusta la salsa carbonara, pero preferís comer más ligero? Esta receta resulta ideal. En una sartén, echaremos la pasta ya escurrida con un poco de aceite de oliva. A continuación, los huevos batidos (uno o medio por persona), jamón de pavo a taquitos y sal al gusto. Iremos removiendo hasta que el huevo esté cocido y a servir. Si os gustan el queso rallado y la pimienta negra, quedan geniales como toque final en el plato. ¡Ligero, suave y riquísimo! 

-Salsa de gambas, champiñones y nata (o leche evaporada). En este caso, sólo necesitamos saltear los champiñones y las gambas peladas, todo limpio y escurrido, con un poquito de aceite de oliva. Cuando esté listo, añadiremos la nata y un poco de sal y pimienta. Cuando empiece a hervir, serviremos en el plato sobre la pasta escurrida. Una receta sencilla que gustará a todos. 

-Pesto con surimi. El pesto lo podéis elaborar en casa fácilmente, con albahaca, piñones, queso parmesano o curado, aceite de oliva y sal. Una vez todo triturado, le añadiréis el surimi cortado a trocitos. Si lo preferís, el surimi lo podéis sustituir por gambas peladas y salteadas en la sartén con un chorrito de aceite de oliva. Y toda la mezcla, la serviremos directamente en el plato sobre la pasta escurrida. ¡Fácil y muy resultón! 

-Atún, limón y perejil. Ideal para un día con poco tiempo para cocinar y la nevera medio vacía. ¿Necesitamos ir al súper y tenemos que improvisar una comida rápida? Este plato de pasta resulta ideal. Sólo tenemos que hervir la pasta. Después de escurrirla, le añadiremos unas latas de atún, aceite de oliva (que evitaremos si el atún ya es en aceite) zumo de limón y un poco de perejil. El resultado os va a sorprender gratamente. 

-Boloñesa con chorizo. En este caso os proponemos un plato de macarrones con una salsa boloñesa ideal para un día de fiesta con niños. La receta la encontramos en el libro “Receptari de cuina tradicional” (Recetario de cocina tradicional), de la Associació de Dones de Bellreguard (Asociación de Mujeres de Bellreguard), una localidad de la provincia de Valencia. Esta obra, editada por el ayuntamiento de la misma población en 2006, nos propone una receta que no os podéis perder. Los ingredientes, para 300 gramos de macarrones, son: 500 gramos de tomates, 250 gramos de magro de cerdo picado, 100 gramos de queso rallado, 50 gramos de chorizo picado, dos dientes de ajo, una cebolla rallada, un vasito de aceite, pimentón dulce, orégano, sal, colorante y azúcar. 

La preparación sería la siguiente: En una cazuela prepararemos el sofrito con la carne, la cebolla, el tomate rallado, el chorizo y los ajos en trocitos pequeños. Le añadiremos la sal, un pellizco de azúcar y el pimiento rojo. Lo dejaremos cocer a fuego medio durante 10 minutos. Incorporaremos medio litro de agua y un poco de colorante. Cuando comience a hervir, añadiremos los macarrones e iremos removiendo hasta que estén al dente. No se deben hervir aparte ni previamente. A continuación, verteremos todo el contenido en una cazuela de horno y le añadiremos el queso rallado y un poco de orégano. Gratinaremos al horno unos minutos y ¡a disfrutar! 

-Ensalada de pasta. Esta opción también es perfecta para una celebración con niños. Sobre todo, porque cada comensal elegirá su ensalada de pasta personalizada. La pasta irá en el centro, en un bol grande y ya aliñada con un poco de aceite de oliva y sal. Alrededor, colocaremos platitos o boles más pequeños con nuestros ingredientes favoritos, ya cortados en trocitos pequeños y aliñados si lo requieren: aceitunas, atún, jamón (de pavo, serrano o york), surimi, maíz dulce, huevo duro, tomates, pimiento rojo, manzana, aguacate, queso rallado, queso fresco, remolacha, etc. ¡Podemos combinarlos a nuestro gusto! Si queréis, también podéis añadir a la ensalada de pasta un poco de mayonesa, ¡quedará todavía más sabrosa! 

Tipos de pasta y forma de cocinarla 

¿Os animáis a preparar vuestra pasta casera? Si tenéis tiempo y ganas, la pasta casera es la opción más saludable, la que aporta más beneficios a nivel nutricional. Para cuatro personas, los ingredientes y las cantidades serían los siguientes: dos huevos (medio huevo por persona), 200-250 gramos de harina, una pizca de sal y una cucharadita de aceite de oliva. La cantidad de harina depende del tamaño del huevo: si es más grande, la pasta requerirá más harina. El aceite siempre será mínimo, es básicamente para que podamos trabajar mejor la masa. 

Mezclaremos los ingredientes hasta conseguir una masa dura. Con un rodillo, haremos que quede plana, como una hoja fina. Y luego la cortaremos con la forma deseada. Para empezar, recomendamos cortarla a tiras finas, tipo tallarines. 

La pasta casera es ideal para preparar tortellini o raviolli, que podremos rellenar también de mil formas: con una salsa boloñesa, con queso fresco y espinacas o con una salsa de setas, ¡al gusto! 

Si preferís comprar la pasta, la opción integral también queda deliciosa y resulta más digestiva. Y también podéis encontrar fácilmente pasta sin gluten en la mayoría de los supermercados. 

Respecto a la cocción, siempre coceremos la pasta en agua abundante, tanto si es fresca como seca. La proporción correcta sería de unos 100 gramos de pasta por litro de agua. Cuando el agua esté hirviendo, echaremos la pasta y la sal, no antes, y dejaremos que hierva con el recipiente abierto, removiéndola de vez en cuando con una cuchara larga de madera. Respecto al tiempo de cocción, cada fabricante lo especifica en el paquete, por lo que resulta fácil seguirlo. Nuestro consejo es que la probéis cuando falte un minuto para que finalice el tiempo previsto. Siempre es mejor que quede un poco ‘al dente’ que pasada. Cuando ya esté cocinada, la escurriremos y condimentaremos con un poco de aceite y mantequilla para que no se pegue. Sólo la lavaremos si queremos cocinar la pasta fría, con ensalada, por ejemplo. 

¿Qué os han parecido nuestros consejos? ¡Esperemos que os hayan gustado! Y, sobre todo, que os animéis a probarlos. ¡Ya nos contaréis si los platos han tenido éxito! 

¡Hasta el próximo artículo, familia!