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Super chefs: Consejos de Nutrición para niños de 4 a 10 años

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Este artículo forma parte de la campaña Super chefs de Helen Doron English con la que los niños aprenderán a comer de manera saludable, conocerán nuevos alimentos, texturas, potenciarán su creatividad y su autoestima y descubrirán un montón de ideas para compartir en familia.

La alimentación es hoy un día un asunto que preocupa a padres y profesionales de la salud y la educación. Nadie pone en duda la importancia de una buena alimentación para contribuir al crecimiento y a obtener una buena salud física, mental, emocional, prevenir ciertas enfermedades, y en definitiva contribuir al bienestar del niño.

La cantidad de información sobre alimentación que tenemos a nuestro alcance es inmensa y, a veces, contradictoria. Como padres, en ocasiones la dificultad no reside en acceder a la información, sino en saber distinguir si es válida y fiable. Este es, precisamente, el primero de los problemas que la Asociación Española de Pediatría detecta y hace notar en su Libro Blanco sobre la Nutrición Infantil: el desconocimiento.

La etapa infantil es el mejor momento para crear unos hábitos saludables que protejan el futuro nutricional y sanitario del niño. Desde pequeños, los niños están condicionados por las pautas de alimentación que se establecen en el entorno familiar, el comedor escolar, los distintos mensajes de los educadores y los recibidos por lo medios de comunicación. Se trata de una etapa crucial para establecer esos buenos hábitos. Por este motivo, queremos presentarte una serie de consejos de nutrición para niños, todas ellas basadas en el libro Blanco de la Nutrición Infantil.

Children  with vegetables

1. Aumentar la actividad física

Según el Estudio de Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad (ALADINO) (2010-2011), el 30% de la población infantil sufre sobrepeso. Los datos de este estudio relacionan la falta de actividad física con el sobrepeso infantil.

La rutina de nuestros hijos no es la misma que la que teníamos nosotros cuando eramos niños. Hoy en día muy pocos niños van al colegio o a las actividades extraescolares andando, muchos pasan varias horas al día jugando a la consola, delante del ordenador o viendo la tele en vez de correr o jugar en el parque.

Aumentar la actividad física de los niños tendrá un beneficio sobre su salud y su alimentación. Muchos niños presentan un desequilibrio entre la ingesta de energía y nutrientes y el gasto energético, lo que perjudica también a su elección de alimentos.

2. Aumentar el consumo de frutas y verduras

La dieta media de los niños incluye cada vez menos frutas y verduras. El consumo de estos alimentos es imprescindible por su aporte de nutrientes necesarios especialmente en la etapa infantil.

3. Incluir cereales integrales, legumbres y pescados en la dieta

4. Reducir el consumo de carnes y derivados, grasas y alimentos de alta densidad energética

Actualmente una familia media consumen mucha más carne y derivados de la que necesita desde un punto de vista nutricional. Muchos niños presentan una excesiva ingesta de proteínas y grasas en detrimento de los hidratos de carbono necesarios.

5. Seguir un horario para las comidas

Seguir un horario en las comidas es tan importante como distribuir correctamente la cantidad de alimentos que tomamos entre ellas.
Se deben hacer entre 4 y 5 comidas al día. Lo ideal es que el desayuno suponga un 20-25% del total de calorías diarias, la comida entre 30-35%, la merienda 15-20% y la cena un 25%.

6. No saltarse el desayuno

El “des-ayuno” como su nombre indica es la primera comida del día, que nos permite romper el ayuno que nuestro cuerpo ha sufrido durante la noche. Está demostrado que los niños que no desayunan tienen más riesgo de padecer sobrepeso.

7. Dormir 8 horas al día

El descanso es imprescindible en la etapa infantil. El estudio ALADINO relaciona la obesidad y el sobrepeso con la falta de sueño. Los niños que duermen menos de ocho al día tiene más riesgos de padecer estas dos dolencias que aquellos que siguen un horario de descanso cada noche de al menos 8 horas.

8. Los padres son el mejor ejemplo

En la alimentación, como en casi todo, la mejor forma de enseñar a los niños qué es lo que debemos hacer, es haciéndolo nosotros mismos. Los niños imitan a sus padres, quieren ser como ellos. Si en una familia los padres siguen un horario de comidas, comen frutas, verduras, hacen deportes, los niños querrán hacer lo mismo y adoptarán esos hábitos con gusto.

Según el estudio ALADINO el consumo de tabaco o el estilo de vida poco saludable suponen una amenaza para sus descendientes. Se ha demostrado que los fumadores presentan un menor consumo de frutas, hortalizas, verduras y lácteos, y por tanto menor ingesta de los nutrientes que estos contienen como la vitamina C o el ácido fólico.

No podemos pretender que nuestros hijos quieran merendar un plátano si nosotros estamos comiendo un donut, o que prefieran comer con un vaso de agua mientras en nuestra mesa hay una lata de refresco. Establecer unos buenos hábitos alimenticios es una cuestión de toda la familia, un trabajo de todos, que a todos beneficiará, consiguiendo una mejor salud física, mental, emocional y un mejor bienestar para todos.

Imágenes: Equidieta, El Aderezo.

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Super chefs: Consejos de Nutrición para niños de 4 a 10 años

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Este artículo forma parte de la campaña Super chefs de Helen Doron English con la que los niños aprenderán a comer de manera saludable, conocerán nuevos alimentos, texturas, potenciarán su creatividad y su autoestima y descubrirán un montón de ideas para compartir en familia.

La alimentación es hoy un día un asunto que preocupa a padres y profesionales de la salud y la educación. Nadie pone en duda la importancia de una buena alimentación para contribuir al crecimiento y a obtener una buena salud física, mental, emocional, prevenir ciertas enfermedades, y en definitiva contribuir al bienestar del niño.

La cantidad de información sobre alimentación que tenemos a nuestro alcance es inmensa y, a veces, contradictoria. Como padres, en ocasiones la dificultad no reside en acceder a la información, sino en saber distinguir si es válida y fiable. Este es, precisamente, el primero de los problemas que la Asociación Española de Pediatría detecta y hace notar en su Libro Blanco sobre la Nutrición Infantil: el desconocimiento.

La etapa infantil es el mejor momento para crear unos hábitos saludables que protejan el futuro nutricional y sanitario del niño. Desde pequeños, los niños están condicionados por las pautas de alimentación que se establecen en el entorno familiar, el comedor escolar, los distintos mensajes de los educadores y los recibidos por lo medios de comunicación. Se trata de una etapa crucial para establecer esos buenos hábitos. Por este motivo, queremos presentarte una serie de consejos de nutrición para niños, todas ellas basadas en el libro Blanco de la Nutrición Infantil.

Children  with vegetables

1. Aumentar la actividad física

Según el Estudio de Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad (ALADINO) (2010-2011), el 30% de la población infantil sufre sobrepeso. Los datos de este estudio relacionan la falta de actividad física con el sobrepeso infantil.

La rutina de nuestros hijos no es la misma que la que teníamos nosotros cuando eramos niños. Hoy en día muy pocos niños van al colegio o a las actividades extraescolares andando, muchos pasan varias horas al día jugando a la consola, delante del ordenador o viendo la tele en vez de correr o jugar en el parque.

Aumentar la actividad física de los niños tendrá un beneficio sobre su salud y su alimentación. Muchos niños presentan un desequilibrio entre la ingesta de energía y nutrientes y el gasto energético, lo que perjudica también a su elección de alimentos.

2. Aumentar el consumo de frutas y verduras

La dieta media de los niños incluye cada vez menos frutas y verduras. El consumo de estos alimentos es imprescindible por su aporte de nutrientes necesarios especialmente en la etapa infantil.

3. Incluir cereales integrales, legumbres y pescados en la dieta

4. Reducir el consumo de carnes y derivados, grasas y alimentos de alta densidad energética

Actualmente una familia media consumen mucha más carne y derivados de la que necesita desde un punto de vista nutricional. Muchos niños presentan una excesiva ingesta de proteínas y grasas en detrimento de los hidratos de carbono necesarios.

5. Seguir un horario para las comidas

Seguir un horario en las comidas es tan importante como distribuir correctamente la cantidad de alimentos que tomamos entre ellas.
Se deben hacer entre 4 y 5 comidas al día. Lo ideal es que el desayuno suponga un 20-25% del total de calorías diarias, la comida entre 30-35%, la merienda 15-20% y la cena un 25%.

6. No saltarse el desayuno

El “des-ayuno” como su nombre indica es la primera comida del día, que nos permite romper el ayuno que nuestro cuerpo ha sufrido durante la noche. Está demostrado que los niños que no desayunan tienen más riesgo de padecer sobrepeso.

7. Dormir 8 horas al día

El descanso es imprescindible en la etapa infantil. El estudio ALADINO relaciona la obesidad y el sobrepeso con la falta de sueño. Los niños que duermen menos de ocho al día tiene más riesgos de padecer estas dos dolencias que aquellos que siguen un horario de descanso cada noche de al menos 8 horas.

8. Los padres son el mejor ejemplo

En la alimentación, como en casi todo, la mejor forma de enseñar a los niños qué es lo que debemos hacer, es haciéndolo nosotros mismos. Los niños imitan a sus padres, quieren ser como ellos. Si en una familia los padres siguen un horario de comidas, comen frutas, verduras, hacen deportes, los niños querrán hacer lo mismo y adoptarán esos hábitos con gusto.

Según el estudio ALADINO el consumo de tabaco o el estilo de vida poco saludable suponen una amenaza para sus descendientes. Se ha demostrado que los fumadores presentan un menor consumo de frutas, hortalizas, verduras y lácteos, y por tanto menor ingesta de los nutrientes que estos contienen como la vitamina C o el ácido fólico.

No podemos pretender que nuestros hijos quieran merendar un plátano si nosotros estamos comiendo un donut, o que prefieran comer con un vaso de agua mientras en nuestra mesa hay una lata de refresco. Establecer unos buenos hábitos alimenticios es una cuestión de toda la familia, un trabajo de todos, que a todos beneficiará, consiguiendo una mejor salud física, mental, emocional y un mejor bienestar para todos.

Imágenes: Equidieta, El Aderezo.