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Un cuento para aprender y divertirse en familia

bear 2We’re going on a bear hunt, de Michael Rosen, es todo un clásico de la literatura en inglés infantil. Podéis estar tranquilos, ni se caza ningún oso ni aparece ningún arma en el cuento. En su lugar, lo que aparece es una familia que quiere encontrar un oso, y para ello caminarán entre la espesa hierba del prado, cruzarán río, atravesarán el pegajoso fango, se mojarán bajo tormenta y explorarán el oscuro bosque hasta llegar a la cueva del oso.

Siempre me ha parecido que este cuento esconde un bonito mensaje de una familia unida recorriendo lugares oscuros y peligrosos, pero siempre juntos, buscando un objetivo al final del camino. Pero sobretodo siempre me ha parecido que este cuento puede dar lugar a ¡mucha mucha diversión en casa!

Este libro es perfecto para aprender las preposiciones de lugar. Durante todo el cuento, la familia se encuentra con que no pueden ir por encima ni por debajo de los obstáculos, sino a través de ellos. También aprenderéis vocabulario de la naturaleza en cada uno de los escenarios y obstáculos que la familia se encontrará. Pero, ¿Cómo hacerlo de forma divertida?

¡Lectura con efectos especiales! En la historia a cada paso por un obstáculo, se escucha un sonido en concreto, ¡no sería genial si los sonidos pudieran ser reales! Si son demasiado pequeños como para leer, vosotros podéis leer el cuento y ellos harán los sonidos. Para ello necesitáis buscar por casa objetos que puedan simular el ruido de la hierba, la tormenta,…os dejamos una propuesta, aunque podéis inventarla vosotros mismos:

  • Hierba “swishy swashy”: la escoba barriendo fuertemente el suelo.
  • Rio “splash splosh”: Chocar botellas de agua unas contra otras.
  • Fango “squelch squerch”: jugar con un bol lleno de gelatina.
  • Bosque “stumble trip”: Golpear cacerolas con cucharas.
  • Tormenta “hoooo woooo!”: soplar sobre el borde de una botella vacía.
  • Cueva “tiptoe tiptoe”: Golpear suavemente las cacerolas con el filo de las cucharas

bear 1

Fuente: Readingconfetti.com

¡Escenario sensorial! Otra idea que os proponemos es hacer un pequeño escenario con distintos materiales y texturas. Seguro que tenéis una casita de juguete desde la que los personajes pueden salir. Con un poco de cartulina, goma eva, algodón e imaginación os quedará genial, y pasaréis una tarde muy entretenida. Podéis usar hierba de verdad, usar un recipiente con agua para el río, algodón para la nieve y un spray para la lluvia e incluso si os apetece podéis hacer chocolate fundido para el fango, si usáis galletitas con forma de oso como personajes seguro que les encanta que caigan en este delicioso fango.

bear 3
Fuente: delightfullearning.net

¡Nos vamos a la búsqueda del oso! Sin duda lo más divertido de todo, será aprovechar una tarde de lluvia y hacer de la casa un bosque, un río y hasta una cueva. Sacad sábanas, mantas y cojines del armario; aprovechad los pasillos, puertas y sillas. Pondréis la casa patas arriba, pero cuando acabéis muertos de risa bajo el edredón con una linterna todo habrá merecido la pena.

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Un cuento para aprender y divertirse en familia

bear 2We’re going on a bear hunt, de Michael Rosen, es todo un clásico de la literatura en inglés infantil. Podéis estar tranquilos, ni se caza ningún oso ni aparece ningún arma en el cuento. En su lugar, lo que aparece es una familia que quiere encontrar un oso, y para ello caminarán entre la espesa hierba del prado, cruzarán río, atravesarán el pegajoso fango, se mojarán bajo tormenta y explorarán el oscuro bosque hasta llegar a la cueva del oso.

Siempre me ha parecido que este cuento esconde un bonito mensaje de una familia unida recorriendo lugares oscuros y peligrosos, pero siempre juntos, buscando un objetivo al final del camino. Pero sobretodo siempre me ha parecido que este cuento puede dar lugar a ¡mucha mucha diversión en casa!

Este libro es perfecto para aprender las preposiciones de lugar. Durante todo el cuento, la familia se encuentra con que no pueden ir por encima ni por debajo de los obstáculos, sino a través de ellos. También aprenderéis vocabulario de la naturaleza en cada uno de los escenarios y obstáculos que la familia se encontrará. Pero, ¿Cómo hacerlo de forma divertida?

¡Lectura con efectos especiales! En la historia a cada paso por un obstáculo, se escucha un sonido en concreto, ¡no sería genial si los sonidos pudieran ser reales! Si son demasiado pequeños como para leer, vosotros podéis leer el cuento y ellos harán los sonidos. Para ello necesitáis buscar por casa objetos que puedan simular el ruido de la hierba, la tormenta,…os dejamos una propuesta, aunque podéis inventarla vosotros mismos:

  • Hierba “swishy swashy”: la escoba barriendo fuertemente el suelo.
  • Rio “splash splosh”: Chocar botellas de agua unas contra otras.
  • Fango “squelch squerch”: jugar con un bol lleno de gelatina.
  • Bosque “stumble trip”: Golpear cacerolas con cucharas.
  • Tormenta “hoooo woooo!”: soplar sobre el borde de una botella vacía.
  • Cueva “tiptoe tiptoe”: Golpear suavemente las cacerolas con el filo de las cucharas

bear 1

Fuente: Readingconfetti.com

¡Escenario sensorial! Otra idea que os proponemos es hacer un pequeño escenario con distintos materiales y texturas. Seguro que tenéis una casita de juguete desde la que los personajes pueden salir. Con un poco de cartulina, goma eva, algodón e imaginación os quedará genial, y pasaréis una tarde muy entretenida. Podéis usar hierba de verdad, usar un recipiente con agua para el río, algodón para la nieve y un spray para la lluvia e incluso si os apetece podéis hacer chocolate fundido para el fango, si usáis galletitas con forma de oso como personajes seguro que les encanta que caigan en este delicioso fango.

bear 3
Fuente: delightfullearning.net

¡Nos vamos a la búsqueda del oso! Sin duda lo más divertido de todo, será aprovechar una tarde de lluvia y hacer de la casa un bosque, un río y hasta una cueva. Sacad sábanas, mantas y cojines del armario; aprovechad los pasillos, puertas y sillas. Pondréis la casa patas arriba, pero cuando acabéis muertos de risa bajo el edredón con una linterna todo habrá merecido la pena.