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Usando correctamente el móvil en las clases de inglés

Adolescentes usando el móvil

Desde hace varios años existe un debate en el seno de la comunidad educativa sobre la conveniencia o no de utilizar el móvil en las clases. Al igual que ocurrió en decenios anteriores con la calculadora (y, en muchos casos, sigue ocurriendo en la actualidad), utilizar estos dispositivos electrónicos tiene por igual defensores y detractores. Entre los primeros se encuentran los que ven la enorme potencialidad de tener, en la palma de la mano, prácticamente toda la información que una persona puede necesitar, en todos los ámbitos: personal, profesional y, por supuesto, académico. Entre los segundos, el controvertido acceso a ciertos tipos de información a los que pueden tener menores de edad, así como el mal uso de las redes sociales, y las innumerables distracciones que se pueden dar lugar en las aulas

Sin entrar en ese tipo de debates, existe sin duda un modo adecuado de utilizar los dispositivos electrónicos, que además se puede enseñar, aprender y fomentar. Para ello, lo primero que se necesita es conocer cuál es cómo se pueden usar correctamente el móvil en las clases, y lo segundo, saber transmitirlo a los alumnos.

Diccionarios y traductores on-line

Si hablamos de clases de inglés (o de cualquier otro idioma) el primer uso que se nos viene a la mente es utilizar diccionarios y traductores. En este sentido, la mayoría de los alumnos (y, en realidad, de la población en general) se ven tentados a usar las herramientas de Google como traductor universal. Sin embargo, esto es un gran error: Google Translator tiene una utilidad muy limitada, ya que ofrece un número limitado de sinónimos, y estos no son visibles en un primer vistazo. Existen otras herramientas on-line, como Wordreference o Linguee, que permiten ver definiciones, sinónimos, conjugaciones de verbos y una gran variedad de ejemplos, entre otras muchas funcionalidades interesantes.

Juegos y ejercicios

En los últimos tiempos se habla mucho de los juegos como herramientas de aprendizaje. En concreto, en la enseñanza de idiomas existe una enorme variedad de propuestas, que van desde el ya famoso Kahoot! hasta otras menos conocidas como Quizizz, Socrative, Classdojo, Slack… un sinfín de recursos que se pueden crear, o usar aquellos que ya están creados por otros usuarios, y que ayudan a practicar y mejorar gramática, vocabulario, sintaxis o fonética de una forma divertida.

Por otro lado, existen aplicaciones on-line con recursos “más serios”, que se pueden usar en clase o en casa, por ejemplo a la hora de preparar un examen oficial. Un buen ejemplo son los recursos que Cambridge pone a disposición de los alumnos, de forma gratuita y con una gran facilidad de uso.

 

Leer, ver y oír en inglés

Para finalizar, internet ofrece a los estudiantes de cualquier idioma la oportunidad de ver, oír y leer en esa lengua que están intentando dominar. Acceder a un diario o revista digital puede ser una fantástica forma de aprender, y ver vídeos en Youtube ayuda a escuchar a personas reales, hablando su idioma “de verdad” y con acentos de distintos lugares, cosa especialmente interesante en un idioma tan extendido como el inglés.

Además, existe la posibilidad de escuchar radios on-line como Teen Buzz. Incluso mientras se realiza otra actividad y sin prestar atención, la escucha pasiva de audios en otros idiomas es una forma sencilla de aprender y mejorar las capacidades lingüísticas.

Imagen: unherd.com

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Usando correctamente el móvil en las clases de inglés

Adolescentes usando el móvil

Desde hace varios años existe un debate en el seno de la comunidad educativa sobre la conveniencia o no de utilizar el móvil en las clases. Al igual que ocurrió en decenios anteriores con la calculadora (y, en muchos casos, sigue ocurriendo en la actualidad), utilizar estos dispositivos electrónicos tiene por igual defensores y detractores. Entre los primeros se encuentran los que ven la enorme potencialidad de tener, en la palma de la mano, prácticamente toda la información que una persona puede necesitar, en todos los ámbitos: personal, profesional y, por supuesto, académico. Entre los segundos, el controvertido acceso a ciertos tipos de información a los que pueden tener menores de edad, así como el mal uso de las redes sociales, y las innumerables distracciones que se pueden dar lugar en las aulas

Sin entrar en ese tipo de debates, existe sin duda un modo adecuado de utilizar los dispositivos electrónicos, que además se puede enseñar, aprender y fomentar. Para ello, lo primero que se necesita es conocer cuál es cómo se pueden usar correctamente el móvil en las clases, y lo segundo, saber transmitirlo a los alumnos.

Diccionarios y traductores on-line

Si hablamos de clases de inglés (o de cualquier otro idioma) el primer uso que se nos viene a la mente es utilizar diccionarios y traductores. En este sentido, la mayoría de los alumnos (y, en realidad, de la población en general) se ven tentados a usar las herramientas de Google como traductor universal. Sin embargo, esto es un gran error: Google Translator tiene una utilidad muy limitada, ya que ofrece un número limitado de sinónimos, y estos no son visibles en un primer vistazo. Existen otras herramientas on-line, como Wordreference o Linguee, que permiten ver definiciones, sinónimos, conjugaciones de verbos y una gran variedad de ejemplos, entre otras muchas funcionalidades interesantes.

Juegos y ejercicios

En los últimos tiempos se habla mucho de los juegos como herramientas de aprendizaje. En concreto, en la enseñanza de idiomas existe una enorme variedad de propuestas, que van desde el ya famoso Kahoot! hasta otras menos conocidas como Quizizz, Socrative, Classdojo, Slack… un sinfín de recursos que se pueden crear, o usar aquellos que ya están creados por otros usuarios, y que ayudan a practicar y mejorar gramática, vocabulario, sintaxis o fonética de una forma divertida.

Por otro lado, existen aplicaciones on-line con recursos “más serios”, que se pueden usar en clase o en casa, por ejemplo a la hora de preparar un examen oficial. Un buen ejemplo son los recursos que Cambridge pone a disposición de los alumnos, de forma gratuita y con una gran facilidad de uso.

 

Leer, ver y oír en inglés

Para finalizar, internet ofrece a los estudiantes de cualquier idioma la oportunidad de ver, oír y leer en esa lengua que están intentando dominar. Acceder a un diario o revista digital puede ser una fantástica forma de aprender, y ver vídeos en Youtube ayuda a escuchar a personas reales, hablando su idioma “de verdad” y con acentos de distintos lugares, cosa especialmente interesante en un idioma tan extendido como el inglés.

Además, existe la posibilidad de escuchar radios on-line como Teen Buzz. Incluso mientras se realiza otra actividad y sin prestar atención, la escucha pasiva de audios en otros idiomas es una forma sencilla de aprender y mejorar las capacidades lingüísticas.

Imagen: unherd.com