15 años enseñando inglés a niños en North Baix Llobregat

15 años de Helen Doron North Baix Llobregat: una historia de gratitud y crecimiento

Elegir una academia de inglés para los más pequeños es una decisión importante para muchas familias. En North Baix Llobregat, Helen Doron English lleva 15 años acompañando a niños y adolescentes en su aprendizaje del inglés desde edades tempranas, creando una comunidad educativa basada en la confianza, la constancia y la alegría.

Al frente del centro, su directora define este recorrido con una sola palabra: gratitud. Gratitud “por cada aprendizaje, por cada paso dado y por todas las familias que han confiado en nosotras a lo largo de estos años”, en una historia construida a base de sonrisas, logros y momentos compartidos con los alumnos.

15 años enseñando inglés a niños y adolescentes

Formar parte del proyecto ha sido para ella una auténtica escuela de vida. Empezó con la ilusión de quien inicia un sueño, pero también con dudas sobre hasta dónde la llevaría ese camino. Con el tiempo, la experiencia ha superado cualquier expectativa, permitiéndole aprender a confiar, adaptarse y liderar, sin perder de vista lo esencial: acompañar a las familias en el desarrollo de sus hijos.

A lo largo de estos años, ha descubierto que Helen Doron no solo le ha hecho crecer como profesional, sino que también la ha transformado profundamente como persona. Incluso los momentos más difíciles, como la etapa del COVID, se convirtieron en grandes lecciones de resiliencia y en una demostración de la fuerza de un equipo unido.

La metodología Helen Doron: un aprendizaje natural y duradero

Uno de sus grandes sueños al empezar era crear un espacio donde los niños pudieran aprender inglés de forma natural, divertida y efectiva. Hoy, ver ese sueño hecho realidad cada día, con resultados visibles y alumnos felices, es una de las mayores satisfacciones.

Después de tantos años, la metodología sigue enamorándola como el primer día. Destaca su base neurolingüística, el respeto por los ritmos de aprendizaje y su enfoque positivo, que no solo enseña inglés, sino que también fomenta la autoestima, el pensamiento crítico y el amor por aprender. Para ella, sigue siendo la mejor alternativa para un aprendizaje real y duradero del idioma.

Aprender y crecer en el camino

La experiencia le ha enseñado que todo es un proceso y que tanto los éxitos como las dificultades invitan a evolucionar. Los niños, en especial, le han enseñado a mirar el mundo con curiosidad, a no rendirse y a celebrar cada pequeño logro.

La enseñanza, explica, es una danza constante entre dar y recibir. Incluso en los días más duros, siempre aparece una sonrisa o una palabra que recuerda el motivo por el que empezó este camino.

 

Acompañar su crecimiento, etapa a etapa

Acompañar a los alumnos desde pequeños hasta la adolescencia es una de las experiencias más profundas del proyecto. Verlos pasar de sus primeras palabras en inglés a convertirse en jóvenes seguros y con confianza es, para ella, un auténtico regalo.

La relación con las familias ha sido clave durante estos años. El equipo humano y la comunidad que se ha creado alrededor de la escuela forman una parte esencial del recorrido, lleno de aprendizajes, escucha y colaboración.

Una comunidad que impulsa el proyecto

Mantener la energía y la ilusión cada día no siempre es fácil, pero el propósito de estar al servicio de los alumnos y sus familias es el motor principal. Trabajar con una metodología tan respetuosa y estimulante mantiene viva la creatividad y la motivación del equipo.

La directora reconoce que ha aprendido de cada persona que ha pasado por la escuela: profesores, familias y alumnos. Gracias a ellos, ha desarrollado una forma de trabajar basada en la escucha, la empatía y el trabajo conjunto.

Una forma de enseñar desde la alegría

Más allá de ser un método de enseñanza, Helen Doron es una experiencia humana. Combina ciencia, juego y emoción en un enfoque respaldado por la neurociencia, pero profundamente cercano y positivo.

Esa combinación, explica, es lo que hace especial a Helen Doron: un entorno donde enseñar se convierte en un acto de disfrute y donde los niños aprenden desde la alegría y la confianza.

Mirando al futuro con la misma pasión

De cara al futuro, su mayor deseo es seguir creciendo y evolucionando, tanto a nivel personal como profesional. Quiere mantener la esencia del centro: un espacio donde los niños se sientan felices, seguros y capaces.

El objetivo es que cada familia que pase por la escuela se lleve mucho más que clases de inglés: una experiencia bonita y transformadora que recuerden con cariño toda la vida.