Diez años al frente de Helen Doron Badalona: la historia de Roser

Diez años al frente de Helen Doron Badalona: la trayectoria de Roser

Elegir una academia de inglés para niños es una decisión importante para muchas familias. Helen Doron Badalona lleva una década acompañando a bebés, niños y jóvenes en su aprendizaje del inglés desde edades muy tempranas. Al frente del centro está Roser, directora y franquiciada, que resume estos años como un proceso “profundamente transformador”, tanto a nivel profesional como personal.

Para ella, no ha sido únicamente un proyecto educativo, sino una experiencia que ha marcado su forma de enseñar, de acompañar a los alumnos y también de vivir la maternidad.

El punto de partida: aprender desde la infancia

La historia comenzó con el nacimiento de su primera hija. Roser quería hablarle en inglés, pero reconoce que de forma natural siempre recurría a su lengua materna, el catalán. Fue entonces cuando decidió buscar un espacio donde pudiera jugar y relacionarse con ella en inglés.

En esa búsqueda detectó la escasa oferta de inglés para bebés en Barcelona y la falta de calidad en muchas propuestas. Al descubrir Helen Doron English conectó inmediatamente con su metodología, con la estructura de las clases y con los valores que transmitía, una combinación que marcaría el inicio de su recorrido profesional dentro del proyecto.

De la experiencia personal al aula

Tras ese primer contacto, comenzó a trabajar como profesora en Helen Doron Sagrada Familia, compaginando la docencia con la parte comercial de los cursos para guarderías y escuelas. Lo que empezó como una experiencia laboral pronto se convirtió en una etapa de aprendizaje continuo.

Roser explica que el método no solo le permitió criar a sus hijos en un entorno trilingüe, sino que también influyó de manera decisiva en su forma de entender el desarrollo infantil. A través de la metodología se fue comprendiendo mejor las necesidades cognitivas, emocionales y psicomotrices propias de cada etapa.

Hoy, con sus hijos ya adolescentes, el método sigue acompañándola. La incorporación de la neurolingüística, especialmente en los cursos para Teens, forma parte tanto de su labor como directora como de su experiencia personal.

El nacimiento de Helen Doron Badalona

La oportunidad de abrir su propio centro surgió de manera natural tras trasladarse a Badalona. En la guardería de su segundo hijo se impartían clases de inglés con otra escuela, y decidió presentar la propuesta Helen Doron. El centro aceptó probar con esta metodología y, a partir de ahí, comenzaron a formarse grupos de hermanos y hermanas mayores cuyos padres también querían que recibieran clases.

En menos de un curso, el crecimiento fue evidente. Roser empezó como profesora independiente y pronto entendió que el proyecto necesitaba un espacio propio. Así nació Helen Doron Badalona, consolidándose como franquicia.

Crecer junto a las familias

La evolución durante estos diez años ha sido rápida y muy gratificante. El proyecto pasó de desarrollarse en un aula alquilada a un pequeño local de apenas 30 metros cuadrados. Al curso siguiente, el crecimiento hizo necesario buscar un espacio mayor, trasladándose al centro actual de 130 metros cuadrados.

Gran parte de este crecimiento se ha apoyado en el boca a boca y en la confianza de las familias. Roser subraya que desde el inicio han priorizado al alumno, manteniendo la flexibilidad necesaria para adaptarse a las necesidades de cada familia y reforzando la relación cercana que caracteriza al centro.

Responder unidos ante los retos

Esa confianza y la solidez del método fueron claves durante uno de los momentos más complejos para el sector educativo: la pandemia. Gracias al apoyo de los equipos internacionales de la franquicia y a la formación continua del profesorado Helen Doron English, los alumnos no perdieron ni una sola clase.

Desde el primer día de confinamiento, el centro tenía todo preparado y las clases online comenzaron de forma inmediata.

 

Acompañar el crecimiento a largo plazo

Uno de los mayores valores del proyecto ha sido poder acompañar a los alumnos durante muchos años. Actualmente, el centro cuenta con alumnos y alumnas que comenzaron hace una década. Han crecido, madurado y alcanzado sus objetivos académicos, y hoy continúan formándose para obtener el nivel C1 Advanced.

Incluso con los alumnos que ya no asisten al centro, el vínculo se mantiene. Algunos se encuentran por la calle y siguen conversando en inglés, otros continúan en contacto a través de redes sociales y algunos han llegado incluso a formar parte del equipo. La actual recepcionista del centro, de hecho, es antigua alumna.

El aprendizaje que fluye de forma natural

En el día a día, Roser destaca como uno de los mayores logros escuchar a los niños hablar en inglés de manera espontánea. Conversan en los pasillos, en la entrada o al explicar cómo les fue el fin de semana, un examen o una actividad deportiva. Utilizan el idioma con naturalidad, dentro de su nivel, reflejando un aprendizaje significativo y vivo.

Una experiencia que deja huella

Más allá del método, Helen Doron English se distingue por crear recuerdos que acompañan a los niños durante toda su vida. Muchas familias comparten que, incluso años después, lo que más recuerdan sus hijos de la infancia son las canciones de los primeros cursos, como Sunny the Cat, Didi the Dragon o Flupe. Canciones que formaban parte del día a día en casa y que hoy siguen siendo recuerdos familiares.

Seguir creciendo con la misma filosofía

Tras diez años de trayectoria, el objetivo es seguir creciendo sin perder la esencia. Roser tiene claro que quiere continuar acompañando a niños y jóvenes en su aprendizaje del inglés, manteniendo una forma de enseñar que sitúa a la persona en el centro y respeta cada etapa del desarrollo.

Una década después, el proyecto no solo ha consolidado una academia, sino también una comunidad educativa que sigue creciendo curso tras curso.