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5 secretos para enseñar inglés con una sola clase a la semana

Ritmos de aprendizaje

Cuando la lingüista Helen Doron comenzó a desarrollar su método de aprendizaje de inglés a edad temprana, tuvo claro que su reto era conseguir que niños de cualquier lugar aprendiera el idioma como su lengua madre. Esto significaba, por un lado, que lo hicieran con facilidad, de la misma forma que adquieren el idioma de su entorno. Y, en segunda instancia, que consiguieran una capacidad de comunicación similar a la de los hijos de familias cuya lengua primaria fuera la británica.

Pero, además de ello, se propuso conseguirlo haciendo que los alumnos tuvieran que acudir al centro cuantas menos veces mejor, para que pudieran pasar en familia, en casa o al aire libre el mayor tiempo posible. ¿Cómo lo consiguió? A continuación tienes 5 secretos para conseguir una metodología.

1. La escucha de audios en inglés

El primer secreto consiste en que los niños escuchen inglés en casa, todos los días, cuantas más veces mejor. En un primer momento, sus audios consistían en ella misma cantando canciones con su guitarra. Con el paso del tiempo y el desarrollo de su método de trabajo, esos audios se fueron haciendo más complejos, añadiendo rimas, conversaciones y, finalmente, voces de distintos personajes que se corresponden con una serie de dibujos animados.

2. Grupos pequeños y personalizados

La segunda herramienta consiste en individualizar al máximo el aprendizaje. La metodología Helen Doron se basa en grupos súper reducidos de máximo 8 alumnos, para que el profesor pueda atender a las necesidades específicas de cada alumno, dejándoles espacio para interactuar entre ellos y expresarse con libertad. Además, de esta forma nuestros teachers son capaces de adelantarse a los conflictos y problemas antes de que surjan en clase.

3. La motivación es esencial

Cuando se dispone de poco tiempo, resulta fundamental que los alumnos estén atentos a lo que ocurre dentro del aula, y para ello lo mejor es que les encante, que estén motivados. Si las actividades son divertidas, si el aprendizaje resulta emocionante, los niños querrán volver y volver a las clases, y el aprendizaje se desarrollará de forma más fluida y eficaz.

4. Más actividades en menos tiempo

Muchos padres, cuando tienen la oportunidad de ver una de nuestras clases, se preguntan: ¿cuántas cosas habéis hecho en tan poco tiempo? Las directrices de Helen Doron English requieren que se realicen unas 25 o 30 actividades distintas por cada hora de clase, y que se pase de una a otra de forma fluida. Muchas de ellas son realmente pequeñas (podríamos llamarlas micro actividades) y no duran más que dos o tres minutos, pero consiguen que los niños absorban los elementos del lenguaje necesarios para seguir avanzando. Enseñar más en menos tiempo es la mejor forma de optimizar la enseñanza, y si esas actividades son divertidas, estimulantes y motivadoras… ¡mucho mejor!

5. Un espacio de aprendizaje minimalista

El último secreto tiene que ver con el lugar en el que se desarrollan las clases. Para que todo lo anterior funcione, es imprescindible que nuestros alumnos estén atentos a lo que propone el profesor, que el espacio no tenga distracciones. Es por ello que nuestras aulas suelen estar vacías, de forma que cada actividad atraiga toda la capacidad de atención de los niños.

Nuestros teachers sacan cosas de una caja, ofrecen los elementos del juego a sus alumnos, y minutos después, cuando se han asegurado que cada alumno ha conseguido el objetivo de aprendizaje, el material es devuelto a donde estaba. De esta forma, el espacio del aula se convierte, fácil y rápidamente, en una carretera con coches y motos, después un lugar mágico poblado por hadas y dragones, y finalmente en una pradera con todo tipo de animales, sin olvidar los momentos de bailar canciones y aquellos de asentar lo aprendido con ayuda de libros, tablets o material audivisual.

¡Todo un reto para nuestros profesores, y un lugar con posibilidades infinitas para nuestros alumnos!

 

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5 secretos para enseñar inglés con una sola clase a la semana

Ritmos de aprendizaje

Cuando la lingüista Helen Doron comenzó a desarrollar su método de aprendizaje de inglés a edad temprana, tuvo claro que su reto era conseguir que niños de cualquier lugar aprendiera el idioma como su lengua madre. Esto significaba, por un lado, que lo hicieran con facilidad, de la misma forma que adquieren el idioma de su entorno. Y, en segunda instancia, que consiguieran una capacidad de comunicación similar a la de los hijos de familias cuya lengua primaria fuera la británica.

Pero, además de ello, se propuso conseguirlo haciendo que los alumnos tuvieran que acudir al centro cuantas menos veces mejor, para que pudieran pasar en familia, en casa o al aire libre el mayor tiempo posible. ¿Cómo lo consiguió? A continuación tienes 5 secretos para conseguir una metodología.

1. La escucha de audios en inglés

El primer secreto consiste en que los niños escuchen inglés en casa, todos los días, cuantas más veces mejor. En un primer momento, sus audios consistían en ella misma cantando canciones con su guitarra. Con el paso del tiempo y el desarrollo de su método de trabajo, esos audios se fueron haciendo más complejos, añadiendo rimas, conversaciones y, finalmente, voces de distintos personajes que se corresponden con una serie de dibujos animados.

2. Grupos pequeños y personalizados

La segunda herramienta consiste en individualizar al máximo el aprendizaje. La metodología Helen Doron se basa en grupos súper reducidos de máximo 8 alumnos, para que el profesor pueda atender a las necesidades específicas de cada alumno, dejándoles espacio para interactuar entre ellos y expresarse con libertad. Además, de esta forma nuestros teachers son capaces de adelantarse a los conflictos y problemas antes de que surjan en clase.

3. La motivación es esencial

Cuando se dispone de poco tiempo, resulta fundamental que los alumnos estén atentos a lo que ocurre dentro del aula, y para ello lo mejor es que les encante, que estén motivados. Si las actividades son divertidas, si el aprendizaje resulta emocionante, los niños querrán volver y volver a las clases, y el aprendizaje se desarrollará de forma más fluida y eficaz.

4. Más actividades en menos tiempo

Muchos padres, cuando tienen la oportunidad de ver una de nuestras clases, se preguntan: ¿cuántas cosas habéis hecho en tan poco tiempo? Las directrices de Helen Doron English requieren que se realicen unas 25 o 30 actividades distintas por cada hora de clase, y que se pase de una a otra de forma fluida. Muchas de ellas son realmente pequeñas (podríamos llamarlas micro actividades) y no duran más que dos o tres minutos, pero consiguen que los niños absorban los elementos del lenguaje necesarios para seguir avanzando. Enseñar más en menos tiempo es la mejor forma de optimizar la enseñanza, y si esas actividades son divertidas, estimulantes y motivadoras… ¡mucho mejor!

5. Un espacio de aprendizaje minimalista

El último secreto tiene que ver con el lugar en el que se desarrollan las clases. Para que todo lo anterior funcione, es imprescindible que nuestros alumnos estén atentos a lo que propone el profesor, que el espacio no tenga distracciones. Es por ello que nuestras aulas suelen estar vacías, de forma que cada actividad atraiga toda la capacidad de atención de los niños.

Nuestros teachers sacan cosas de una caja, ofrecen los elementos del juego a sus alumnos, y minutos después, cuando se han asegurado que cada alumno ha conseguido el objetivo de aprendizaje, el material es devuelto a donde estaba. De esta forma, el espacio del aula se convierte, fácil y rápidamente, en una carretera con coches y motos, después un lugar mágico poblado por hadas y dragones, y finalmente en una pradera con todo tipo de animales, sin olvidar los momentos de bailar canciones y aquellos de asentar lo aprendido con ayuda de libros, tablets o material audivisual.

¡Todo un reto para nuestros profesores, y un lugar con posibilidades infinitas para nuestros alumnos!