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Consejos para que el curso 22-23 sea todo un éxito para nuestros peques

La llegada del mes de septiembre supone para muchas familias un motivo de cierto estrés y preocupación. Al fin de las vacaciones y la vuelta al trabajo se suma la vuelta al cole en el caso de tener hijos pequeños o menores. Todo ello representa un gran esfuerzo y no sólo económico. Las tareas se multiplican y queremos cumplir con todo. Además, está la preocupación de si estaremos preparados, de si nuestros hijos podrán con el nuevo curso, de cómo les podremos ayudar mejor en sus tareas, etc. Por este motivo os planteamos a continuación 9 sencillos consejos que seguro os ayudarán a conseguir que el curso académico que ahora empieza sea todo un éxito para vuestros hijos, tanto pequeños como más mayores.  

1. Keep calm. 

Parece un tópico, pero no lo es. Estar tranquilos, respirar profundamente antes de tomar decisiones, pensar bien las cosas, sopesar si realmente son necesarias o no, así como reservarse un ratito cada día para relajarse, será fundamental. No abandonar nuestra rutina de ejercicio si la tenemos, o empezar a andar, aunque sean sólo 30 minutos al día, nos afectará positivamente tanto a nivel físico como mental. 

2. Intentar transmitir serenidad a nuestros hijos. 

Si nosotros estamos tranquilos, podremos calmar mejor a nuestros hijos. Que nuestras preocupaciones no supongan otro motivo más de estrés para ellos. Intentar hablarles, razonando las cosas. Que os cuenten sus preocupaciones para que les podáis ayudar.  

3. Always Look on the Bright Side of Life.  

Como decían los Monty Python, hay que fijarnos siempre en la parte positiva. Cuando hablemos con nuestros hijos sobre el curso escolar que acaba de comenzar, lo haremos con ilusión, por la oportunidad que supone de reencontrarse con los amigos, o de hacer amigos nuevos. Por volver a ver a nuestra profe favorita, o por la aventura que supone conocer a nuevos maestros. Elegir con ellos la ropa que llevarán, hacerles partícipes de la elección de los nuevos materiales que van a estrenar, revisar con ellos los libros del nuevo curso, incidiendo en los temas que más les interesarán, son acciones siempre bien recibidas por nuestros hijos.

4. Enseñarles a ordenar su habitación y zona de estudio. 

Si hemos vuelto de vacaciones, pero todavía no hemos tenido tiempo de ordenar todas nuestras cosas, o la habitación de nuestros hijos continúa siendo un desastre, no nos preocupemos. Nunca es tarde para empezar, pero debemos ponernos a ello. Planear un sábado por la mañana de orden puede ser una buena idea, empezando por la zona de estudio escolar. Que dispongan de un lugar de estudio adecuado, con todo el material que van a necesitar a mano y que sepan mantenerlo en orden, será fundamental para que resulte funcional. El orden es necesario en el estudio, y debemos hacérselo entender a nuestros hijos. 

5. Enseñarles a organizarse las tareas y técnicas de estudio. 

Igual que su zona de estudio, las tareas escolares también deben seguir un orden: primero las más urgentes, después las sencillas, que se pueden acabar rápido, y, por último, las más costosas, que nos pueden llevar varios días. Es importante que los niños tengan todos los días un tiempo dedicado a los deberes, y que lo cumplan. No es buena idea limitarse sólo a los deberes que deben entregar al día siguiente. Repasar los contenidos del día, leer la lección que están trabajando, así como aprender a hacer resúmenes y esquemas, serán técnicas de estudio que les ayudarán muchísimo a mejorar sus resultados, y a lo largo de toda su vida académica. 

6. La agenda y el calendario, siempre a mano y a la vista. 

Todos conocemos la importancia de la agenda escolar, para que los niños se apunten los deberes, el material que van a necesitar o las actividades que deben recordar. Pero también es importante que en casa puedan recordar lo más importante con un vistazo. Reservar una parte de una pared para tener una pizarra o un corcho puede ser de gran utilidad. Pintar la pared con pintura de pizarra o pegar un poco de corcho será suficiente. En el corcho podríamos enganchar el calendario del mes, con las fechas de entrega de trabajos o exámenes, así como las actividades extraescolares o las tareas pendientes. ¡Memoria o lápiz!

7. Asegurarse de que tengan tiempo para hacer los deberes y estudiar. 

El inicio de curso supone también la búsqueda de las actividades extraescolares a las que apuntaremos a nuestros hijos. Por un lado, está lo que creemos que necesitan, pero por otro, a veces, está lo que los niños piden. Es conveniente que hablemos con nuestros hijos sobre las mejores opciones, pensando en el presente, pero también en el futuro. 

Recordemos el consejo de los expertos: Un idioma (el inglés en la actualidad es el más recomendado), una actividad intelectual (por ejemplo, la música) y un deporte o actividad física (que elegiremos según su edad, aptitudes y gustos, más que porque “lo hacen sus amigos”).

Deberemos asegurarnos de que las actividades extraescolares les dejen tiempo y energía suficientes para abordar sus tareas académicas y, en caso de necesitarla, también alguna clase de refuerzo, ¡el curso se tiene que aprobar!  

8. Conocer la escuela y colaborar con el profesorado. 

Tanto en el ciclo de Infantil, como en Primaria o en la ESO, es importante que trabajemos conjuntamente con la escuela y los profesores de nuestros hijos, y que nos tomemos en serio la asistencia a clase. Conocer su centro escolar, método de aprendizaje, plan de estudios, incluso a los profesores a nivel personal. Hacerles ver a nuestros hijos que el objetivo de los maestros no es “fastidiar con los deberes o los exámenes”, sino que hay unos conocimientos que los alumnos deben adquirir y que para ello hay que trabajarlos.

9. Refuerzo positivo. 

Que valoremos el esfuerzo de nuestros hijos, que sientan que tienen nuestra confianza y que podrán superar los obstáculos que se les presentan, son vitales para que el curso académico que ahora empieza resulte todo un éxito. Las notas no son sólo el reflejo de un buen o mal rendimiento académico, también del estado de ánimo de nuestros hijos. Que sean felices, que se sientan recompensados y apoyados, seguro que les ayudará tanto a aprobar en el cole como a mejorar su autoestima y sus relaciones personales. 

El refuerzo positivo es importantísimo en el desarrollo de los niños y también en su aprendizaje. Un niño al que se le valora aprende más fácilmente. Por ello el refuerzo positivo siempre está presente en nuestras clases Helen Doron English. Nuestra metodología y cursos propios (desde los 3 meses a los 19 años), están diseñados para que los niños aprendan inglés sin esfuerzo y de forma natural, como aprenden los niños su lengua materna, pero también para formar ciudadanos informados, comprometidos y felices.

¡Infórmate y disfruta de una clase de prueba gratuita!

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Consejos para que el curso 22-23 sea todo un éxito para nuestros peques

La llegada del mes de septiembre supone para muchas familias un motivo de cierto estrés y preocupación. Al fin de las vacaciones y la vuelta al trabajo se suma la vuelta al cole en el caso de tener hijos pequeños o menores. Todo ello representa un gran esfuerzo y no sólo económico. Las tareas se multiplican y queremos cumplir con todo. Además, está la preocupación de si estaremos preparados, de si nuestros hijos podrán con el nuevo curso, de cómo les podremos ayudar mejor en sus tareas, etc. Por este motivo os planteamos a continuación 9 sencillos consejos que seguro os ayudarán a conseguir que el curso académico que ahora empieza sea todo un éxito para vuestros hijos, tanto pequeños como más mayores.  

1. Keep calm. 

Parece un tópico, pero no lo es. Estar tranquilos, respirar profundamente antes de tomar decisiones, pensar bien las cosas, sopesar si realmente son necesarias o no, así como reservarse un ratito cada día para relajarse, será fundamental. No abandonar nuestra rutina de ejercicio si la tenemos, o empezar a andar, aunque sean sólo 30 minutos al día, nos afectará positivamente tanto a nivel físico como mental. 

2. Intentar transmitir serenidad a nuestros hijos. 

Si nosotros estamos tranquilos, podremos calmar mejor a nuestros hijos. Que nuestras preocupaciones no supongan otro motivo más de estrés para ellos. Intentar hablarles, razonando las cosas. Que os cuenten sus preocupaciones para que les podáis ayudar.  

3. Always Look on the Bright Side of Life.  

Como decían los Monty Python, hay que fijarnos siempre en la parte positiva. Cuando hablemos con nuestros hijos sobre el curso escolar que acaba de comenzar, lo haremos con ilusión, por la oportunidad que supone de reencontrarse con los amigos, o de hacer amigos nuevos. Por volver a ver a nuestra profe favorita, o por la aventura que supone conocer a nuevos maestros. Elegir con ellos la ropa que llevarán, hacerles partícipes de la elección de los nuevos materiales que van a estrenar, revisar con ellos los libros del nuevo curso, incidiendo en los temas que más les interesarán, son acciones siempre bien recibidas por nuestros hijos.

4. Enseñarles a ordenar su habitación y zona de estudio. 

Si hemos vuelto de vacaciones, pero todavía no hemos tenido tiempo de ordenar todas nuestras cosas, o la habitación de nuestros hijos continúa siendo un desastre, no nos preocupemos. Nunca es tarde para empezar, pero debemos ponernos a ello. Planear un sábado por la mañana de orden puede ser una buena idea, empezando por la zona de estudio escolar. Que dispongan de un lugar de estudio adecuado, con todo el material que van a necesitar a mano y que sepan mantenerlo en orden, será fundamental para que resulte funcional. El orden es necesario en el estudio, y debemos hacérselo entender a nuestros hijos. 

5. Enseñarles a organizarse las tareas y técnicas de estudio. 

Igual que su zona de estudio, las tareas escolares también deben seguir un orden: primero las más urgentes, después las sencillas, que se pueden acabar rápido, y, por último, las más costosas, que nos pueden llevar varios días. Es importante que los niños tengan todos los días un tiempo dedicado a los deberes, y que lo cumplan. No es buena idea limitarse sólo a los deberes que deben entregar al día siguiente. Repasar los contenidos del día, leer la lección que están trabajando, así como aprender a hacer resúmenes y esquemas, serán técnicas de estudio que les ayudarán muchísimo a mejorar sus resultados, y a lo largo de toda su vida académica. 

6. La agenda y el calendario, siempre a mano y a la vista. 

Todos conocemos la importancia de la agenda escolar, para que los niños se apunten los deberes, el material que van a necesitar o las actividades que deben recordar. Pero también es importante que en casa puedan recordar lo más importante con un vistazo. Reservar una parte de una pared para tener una pizarra o un corcho puede ser de gran utilidad. Pintar la pared con pintura de pizarra o pegar un poco de corcho será suficiente. En el corcho podríamos enganchar el calendario del mes, con las fechas de entrega de trabajos o exámenes, así como las actividades extraescolares o las tareas pendientes. ¡Memoria o lápiz!

7. Asegurarse de que tengan tiempo para hacer los deberes y estudiar. 

El inicio de curso supone también la búsqueda de las actividades extraescolares a las que apuntaremos a nuestros hijos. Por un lado, está lo que creemos que necesitan, pero por otro, a veces, está lo que los niños piden. Es conveniente que hablemos con nuestros hijos sobre las mejores opciones, pensando en el presente, pero también en el futuro. 

Recordemos el consejo de los expertos: Un idioma (el inglés en la actualidad es el más recomendado), una actividad intelectual (por ejemplo, la música) y un deporte o actividad física (que elegiremos según su edad, aptitudes y gustos, más que porque “lo hacen sus amigos”).

Deberemos asegurarnos de que las actividades extraescolares les dejen tiempo y energía suficientes para abordar sus tareas académicas y, en caso de necesitarla, también alguna clase de refuerzo, ¡el curso se tiene que aprobar!  

8. Conocer la escuela y colaborar con el profesorado. 

Tanto en el ciclo de Infantil, como en Primaria o en la ESO, es importante que trabajemos conjuntamente con la escuela y los profesores de nuestros hijos, y que nos tomemos en serio la asistencia a clase. Conocer su centro escolar, método de aprendizaje, plan de estudios, incluso a los profesores a nivel personal. Hacerles ver a nuestros hijos que el objetivo de los maestros no es “fastidiar con los deberes o los exámenes”, sino que hay unos conocimientos que los alumnos deben adquirir y que para ello hay que trabajarlos.

9. Refuerzo positivo. 

Que valoremos el esfuerzo de nuestros hijos, que sientan que tienen nuestra confianza y que podrán superar los obstáculos que se les presentan, son vitales para que el curso académico que ahora empieza resulte todo un éxito. Las notas no son sólo el reflejo de un buen o mal rendimiento académico, también del estado de ánimo de nuestros hijos. Que sean felices, que se sientan recompensados y apoyados, seguro que les ayudará tanto a aprobar en el cole como a mejorar su autoestima y sus relaciones personales. 

El refuerzo positivo es importantísimo en el desarrollo de los niños y también en su aprendizaje. Un niño al que se le valora aprende más fácilmente. Por ello el refuerzo positivo siempre está presente en nuestras clases Helen Doron English. Nuestra metodología y cursos propios (desde los 3 meses a los 19 años), están diseñados para que los niños aprendan inglés sin esfuerzo y de forma natural, como aprenden los niños su lengua materna, pero también para formar ciudadanos informados, comprometidos y felices.

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