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Helen Doron English: el aprendizaje más natural del inglés, utilizando los 5 sentidos

Todos conocemos la importancia de la vista y el oído en la enseñanza. Pero las personas también aprendemos a través del tacto, el gusto o el movimiento. Recordamos sobre todo lo que experimentamos. Y ahí es donde radica el éxito de la metodología Helen Doron English, porque los niños aprenden el inglés de forma natural, como su lengua materna.  

La educación multisensorial, que tiene lugar involucrando todos los sentidos, permite que el alumno participe activamente en el proceso de aprendizaje y sea capaz de recordar mejor los conceptos. Así, en nuestras academias, cada clase es una aventura y una experiencia que disfrutarán, lo que ayudará a que aprendan el inglés de forma más eficiente.  

La importancia del aprendizaje temprano del idioma 

¿Recordáis cuándo y cómo aprendimos los adultos de hoy el inglés? La gran mayoría diremos que a partir de los 8 ó 9 años, en el colegio, estudiando el verbo to be, memorizando la lista de verbos irregulares y haciendo ejercicios. ¿Y cuántos de nosotros podemos en la actualidad hablar inglés con un mínimo de fluidez? Más bien pocos. En cambio, ¿cuándo aprendimos nuestra lengua materna? Seguro que nadie puede recordarlo, porque el aprendizaje comenzó con nuestra vida. Incluso hay estudios que demuestran que, todavía en el vientre materno, ya somos capaces de reconocer la voz de nuestra madre y los sonidos (y fonemas) de la lengua que oímos en nuestro entorno.  

Por ello es tan importante empezar a estudiar los idiomas cuanto antes, the earlier, the better. En Helen Doron English tenemos cursos de inglés para bebés a partir de 3 meses. Nuestras clases de bebés permiten no sólo una exposición temprana a la lengua, sino que suponen además una oportunidad para estimular los 5 sentidos del bebé, además de reforzar el vínculo con el papá o la mamá que le acompañe en clase.  

El refuerzo positivo cuando el niño empiece a hablar será fundamental para que el niño asocie el inglés como una fuente de felicidad, al mismo tiempo que aprenderá los sonidos propios del idioma. Pensemos en nuestro bebé, o en nuestros hijos cuando eran pequeños. Seguro que cuando el niño empezó a emitir sonidos, no reaccionábamos igual si decía “bababa” que cuando decía “mamama” o “papapa”. Ello provocó que asociara estos últimos sonidos como algo positivo, como algo que debía decir porque generaba una respuesta agradable. Pues lo mismo pasará en clase cuando diga happy o sun correctamente.  

Nuestro cerebro está especialmente preparado para el aprendizaje de las lenguas antes de los 3 años, que es cuando aprendemos a hablar. Y, sobre todo, antes de los 7, edad en la que ya somos capaces de formular frases complejas. Por ello es tan importante el aprendizaje temprano del inglés, para que sea más fácil conseguir el acento correcto y para que la lengua inglesa no sea percibida como extraña o ajena. Cuando los niños son pequeños, las lenguas no se aprenden, sino que se adquieren, se asimilan como propias, igual como ocurre con la lengua materna.  

Las clases de inglés como una experiencia global y multisensorial 

Volvamos al cómo de nuestro aprendizaje del inglés y de nuestra lengua materna. En el caso del inglés, estábamos en el colegio, delante de un libro, haciendo ejercicios o memorizando. ¿Y en el caso de la lengua materna? Pues escuchando a nuestra familia, repitiendo lo que decían. Con los amigos de nuestros padres, la tele, escuchando música, cantando canciones infantiles. Puede que en la cocina o a la hora de comer aprendiéramos el vocabulario de los alimentos. Y vistiéndonos, los nombres de las prendas de ropa. ¿Cómo aprendimos el significado de dulce, salado o ácido? Puede que comiendo chocolate, patatas fritas o un limón. 

No siempre aprendemos o recordamos lo que vemos u oímos. Pero sí recordamos mejor nuestras experiencias, sobre todo si fueron positivas: los sabores, los olores, los momentos divertidos.  

Por ello, la base de la metodología de aprendizaje de Helen Doron English, además de la enseñanza temprana, consiste en permitir que los alumnos experimenten el inglés, utilizando los 5 sentidos, para que el idioma sea asimilado de forma natural, sin esfuerzo, igual como aprenden los niños su lengua materna. 

El mismo concepto se explicará en clase de diversas maneras. Por ejemplo, si hablamos del vocabulario de la comida, mostraremos flashcards o “bits de inteligencia” como decía Glenn Doman. También “jugaremos” con comida de juguete, haciendo un pícnic o yendo al supermercado. Además, tendremos un montón de juegos sobre el mismo contenido, de memoria o bingos, por ejemplo. Y, por supuesto, comeremos los alimentos en clase. Lo mismo ocurrirá con el vocabulario de la ropa, que acabará incluyendo el probarnos distintas prendas y creando posiblemente el momento más divertido de la clase. 

El movimiento tampoco podrá faltar en nuestras aulas, y no sólo para enseñar las acciones, también para alternar actividades y así mantener la atención de los niños y la diversión. 

Visual, kinestético o auditivo: ¿con qué método aprendemos mejor?

Hay personas que aprenden mejor aquello que ven (aprendizaje visual), o que oyen (aprendizaje auditivo). Pero también encontramos alumnos que recuerdan mejor los conceptos si los hemos trabajado con movimiento (aprendizaje kinestésico). Recordad por ejemplo la famosa canción “Head, shoulders, knees and toes”: ¿no creéis que bailarla es el mejor método para aprender las partes del cuerpo?  

Por ello, Helen Doron English combina lo mejor de cada aprendizaje, para ofrecer a sus alumnos una metodología única de enseñanza basada en enseñar el idioma de forma global y completa, empezando por la parte oral, y continuando incluyendo además la parte escrita (a partir de los 6-7 años), la fonética y la gramática (a partir de los 8 años). 

En nuestras clases tenemos una máxima: VAK (Visual-Auditivo-Kinestésico), las siglas de los tres estilos de aprendizaje que incluiremos en las actividades para enseñar vocabulario o gramática. Imaginemos que queremos enseñar cuatro animales distintos. Una actividad visual (V), podría ser estimular al niño con tarjetas o flaschards. El mismo ejercicio, de forma auditiva (A), consistiría en producir el sonido del animal en cuestión. Y, por último, una actividad kinestésica (K) sería hacer que los niños jueguen a imitar a los animales.  

Para permitir este aprendizaje, nuestras clases no están ocupadas por mesas y sillas, sino que tienen el espacio suficiente para que los niños puedan moverse libremente y aprender de forma kinestésica, siempre de forma guiada y positiva. Además, las clases incluyen los Brain Jogs, juegos inspirados en el método Brain Gym, creado por el Dr. Paul E. Dennison, que consiste en actividades motoras cruzadas para activar simultáneamente ambas partes del cerebro. Los Brain Jogs se introducen a los 3-4 años utilizando movimientos muy sencillos, que se van complicando e incluyendo más partes del cuerpo cuando los niños crecen. Tienen lugar especialmente al principio de la clase, para activar la atención de los niños y reforzar la coordinación. Por ejemplo, los niños se presentan mientras tocan su rodilla izquierda con su mano derecha y viceversa, y después su hombro izquierdo con su mano derecha y viceversa.   

Con estos tres principios VAK, el aprendizaje del inglés será más eficaz, porque cada alumno asimilará la lengua según su estilo de aprendizaje innato. 

El refuerzo en casa con materiales propios 

Igual como nuestra lengua materna no la hemos aprendido sólo en clase, el método Helen Doron English incluye materiales que permitirán a los alumnos tener un contacto diario con la lengua, en su casa, en el coche o paseando tranquilamente. Nuestros cursos disponen de capítulos de dibujos animados, canciones propias, aplicaciones exclusivas y juegos online diseñados específicamente con los contenidos y el vocabulario de cada curso, además de otras aplicaciones de lectura o cuentos y una emisora de radio con una programación propia de interés para los adolescentes.  

En definitiva, en Helen Doron English enseñamos inglés de forma natural para que los niños y los adolescentes lo adquieran sin esfuerzo y con resultados óptimos. 

¿Quieres probar una clase de prueba gratuita? Contacta con tu academia Helen Doron English más cercana y solicítala:

https://hubs.li/Q01mmRtj0

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Helen Doron English: el aprendizaje más natural del inglés, utilizando los 5 sentidos

Todos conocemos la importancia de la vista y el oído en la enseñanza. Pero las personas también aprendemos a través del tacto, el gusto o el movimiento. Recordamos sobre todo lo que experimentamos. Y ahí es donde radica el éxito de la metodología Helen Doron English, porque los niños aprenden el inglés de forma natural, como su lengua materna.  

La educación multisensorial, que tiene lugar involucrando todos los sentidos, permite que el alumno participe activamente en el proceso de aprendizaje y sea capaz de recordar mejor los conceptos. Así, en nuestras academias, cada clase es una aventura y una experiencia que disfrutarán, lo que ayudará a que aprendan el inglés de forma más eficiente.  

La importancia del aprendizaje temprano del idioma 

¿Recordáis cuándo y cómo aprendimos los adultos de hoy el inglés? La gran mayoría diremos que a partir de los 8 ó 9 años, en el colegio, estudiando el verbo to be, memorizando la lista de verbos irregulares y haciendo ejercicios. ¿Y cuántos de nosotros podemos en la actualidad hablar inglés con un mínimo de fluidez? Más bien pocos. En cambio, ¿cuándo aprendimos nuestra lengua materna? Seguro que nadie puede recordarlo, porque el aprendizaje comenzó con nuestra vida. Incluso hay estudios que demuestran que, todavía en el vientre materno, ya somos capaces de reconocer la voz de nuestra madre y los sonidos (y fonemas) de la lengua que oímos en nuestro entorno.  

Por ello es tan importante empezar a estudiar los idiomas cuanto antes, the earlier, the better. En Helen Doron English tenemos cursos de inglés para bebés a partir de 3 meses. Nuestras clases de bebés permiten no sólo una exposición temprana a la lengua, sino que suponen además una oportunidad para estimular los 5 sentidos del bebé, además de reforzar el vínculo con el papá o la mamá que le acompañe en clase.  

El refuerzo positivo cuando el niño empiece a hablar será fundamental para que el niño asocie el inglés como una fuente de felicidad, al mismo tiempo que aprenderá los sonidos propios del idioma. Pensemos en nuestro bebé, o en nuestros hijos cuando eran pequeños. Seguro que cuando el niño empezó a emitir sonidos, no reaccionábamos igual si decía “bababa” que cuando decía “mamama” o “papapa”. Ello provocó que asociara estos últimos sonidos como algo positivo, como algo que debía decir porque generaba una respuesta agradable. Pues lo mismo pasará en clase cuando diga happy o sun correctamente.  

Nuestro cerebro está especialmente preparado para el aprendizaje de las lenguas antes de los 3 años, que es cuando aprendemos a hablar. Y, sobre todo, antes de los 7, edad en la que ya somos capaces de formular frases complejas. Por ello es tan importante el aprendizaje temprano del inglés, para que sea más fácil conseguir el acento correcto y para que la lengua inglesa no sea percibida como extraña o ajena. Cuando los niños son pequeños, las lenguas no se aprenden, sino que se adquieren, se asimilan como propias, igual como ocurre con la lengua materna.  

Las clases de inglés como una experiencia global y multisensorial 

Volvamos al cómo de nuestro aprendizaje del inglés y de nuestra lengua materna. En el caso del inglés, estábamos en el colegio, delante de un libro, haciendo ejercicios o memorizando. ¿Y en el caso de la lengua materna? Pues escuchando a nuestra familia, repitiendo lo que decían. Con los amigos de nuestros padres, la tele, escuchando música, cantando canciones infantiles. Puede que en la cocina o a la hora de comer aprendiéramos el vocabulario de los alimentos. Y vistiéndonos, los nombres de las prendas de ropa. ¿Cómo aprendimos el significado de dulce, salado o ácido? Puede que comiendo chocolate, patatas fritas o un limón. 

No siempre aprendemos o recordamos lo que vemos u oímos. Pero sí recordamos mejor nuestras experiencias, sobre todo si fueron positivas: los sabores, los olores, los momentos divertidos.  

Por ello, la base de la metodología de aprendizaje de Helen Doron English, además de la enseñanza temprana, consiste en permitir que los alumnos experimenten el inglés, utilizando los 5 sentidos, para que el idioma sea asimilado de forma natural, sin esfuerzo, igual como aprenden los niños su lengua materna. 

El mismo concepto se explicará en clase de diversas maneras. Por ejemplo, si hablamos del vocabulario de la comida, mostraremos flashcards o “bits de inteligencia” como decía Glenn Doman. También “jugaremos” con comida de juguete, haciendo un pícnic o yendo al supermercado. Además, tendremos un montón de juegos sobre el mismo contenido, de memoria o bingos, por ejemplo. Y, por supuesto, comeremos los alimentos en clase. Lo mismo ocurrirá con el vocabulario de la ropa, que acabará incluyendo el probarnos distintas prendas y creando posiblemente el momento más divertido de la clase. 

El movimiento tampoco podrá faltar en nuestras aulas, y no sólo para enseñar las acciones, también para alternar actividades y así mantener la atención de los niños y la diversión. 

Visual, kinestético o auditivo: ¿con qué método aprendemos mejor?

Hay personas que aprenden mejor aquello que ven (aprendizaje visual), o que oyen (aprendizaje auditivo). Pero también encontramos alumnos que recuerdan mejor los conceptos si los hemos trabajado con movimiento (aprendizaje kinestésico). Recordad por ejemplo la famosa canción “Head, shoulders, knees and toes”: ¿no creéis que bailarla es el mejor método para aprender las partes del cuerpo?  

Por ello, Helen Doron English combina lo mejor de cada aprendizaje, para ofrecer a sus alumnos una metodología única de enseñanza basada en enseñar el idioma de forma global y completa, empezando por la parte oral, y continuando incluyendo además la parte escrita (a partir de los 6-7 años), la fonética y la gramática (a partir de los 8 años). 

En nuestras clases tenemos una máxima: VAK (Visual-Auditivo-Kinestésico), las siglas de los tres estilos de aprendizaje que incluiremos en las actividades para enseñar vocabulario o gramática. Imaginemos que queremos enseñar cuatro animales distintos. Una actividad visual (V), podría ser estimular al niño con tarjetas o flaschards. El mismo ejercicio, de forma auditiva (A), consistiría en producir el sonido del animal en cuestión. Y, por último, una actividad kinestésica (K) sería hacer que los niños jueguen a imitar a los animales.  

Para permitir este aprendizaje, nuestras clases no están ocupadas por mesas y sillas, sino que tienen el espacio suficiente para que los niños puedan moverse libremente y aprender de forma kinestésica, siempre de forma guiada y positiva. Además, las clases incluyen los Brain Jogs, juegos inspirados en el método Brain Gym, creado por el Dr. Paul E. Dennison, que consiste en actividades motoras cruzadas para activar simultáneamente ambas partes del cerebro. Los Brain Jogs se introducen a los 3-4 años utilizando movimientos muy sencillos, que se van complicando e incluyendo más partes del cuerpo cuando los niños crecen. Tienen lugar especialmente al principio de la clase, para activar la atención de los niños y reforzar la coordinación. Por ejemplo, los niños se presentan mientras tocan su rodilla izquierda con su mano derecha y viceversa, y después su hombro izquierdo con su mano derecha y viceversa.   

Con estos tres principios VAK, el aprendizaje del inglés será más eficaz, porque cada alumno asimilará la lengua según su estilo de aprendizaje innato. 

El refuerzo en casa con materiales propios 

Igual como nuestra lengua materna no la hemos aprendido sólo en clase, el método Helen Doron English incluye materiales que permitirán a los alumnos tener un contacto diario con la lengua, en su casa, en el coche o paseando tranquilamente. Nuestros cursos disponen de capítulos de dibujos animados, canciones propias, aplicaciones exclusivas y juegos online diseñados específicamente con los contenidos y el vocabulario de cada curso, además de otras aplicaciones de lectura o cuentos y una emisora de radio con una programación propia de interés para los adolescentes.  

En definitiva, en Helen Doron English enseñamos inglés de forma natural para que los niños y los adolescentes lo adquieran sin esfuerzo y con resultados óptimos. 

¿Quieres probar una clase de prueba gratuita? Contacta con tu academia Helen Doron English más cercana y solicítala:

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